Ley “Mordaza a Internet” (en Argentina)
Les decía hace un par de días que en Argentina cada semana tenemos una sorpresa. Puede fallar la ley de gravedad, pero este axioma no falla. Cuando creemos que ya habíamos visto todos los disparates posibles, a algún político se le ocurre algo. Si no es la Presidente y su marido, son los legisladores.
Después de la Ley “K” de medios que se está tratando en estos días en el Senado de la Nación, se tratará (parece que el 16 de octubre) el Impuestazo TeKnológico. Y después de esa otra barbaridad, la máxima: una Ley Mordaza para Internet. ¡No inventan una buena!
No es el día de los tontos, ni de los santos inocentes, ni estoy alcoholizado. ¡Lo juro! Si no viera que el PDF está hospedado en el Senado creería que me están cargando (ver el proyecto de ley “S-0209/09″ en PDF).
Te recomiendo pasar por E | Laws, el blog de Roger Max Schultz (Abogado – U. B. A., Especialista en Derecho informático y telecomunicaciones) y leer el artículo, porque para qué te voy a repetir lo mismo, no te parece, y de paso mirás los comentarios.
El texto del proyecto de ley es un poco aburrido pero es cortito y fácil de leer, aunque interpretarlo legalmente… será tarea de mentes más brillantes, sin duda. Pero supongo que se dictará su inmediata inconstitucionalidad al ser promulgada la ley y todo el asunto será olvidado. O mejor dicho, recordado como otro bochorno más de los legisladores que supimos conseguir.
Leyendo el proyecto puede apreciarse, siendo un poco cándidos, que posee un sentido que no es malo. Lo que es pésimo es el texto –como ocurre con la Ley K de medios– que es en definitiva lo que nos va a regir, no las buenas intenciones. Y tengo derecho también a dudar de ellas.
Lo que resulta paradógico, es que este Frankenstein jurídico-tecnológico es impulsado por Guillermo Jenefes (Jujuy, FPV) que es ni más ni menos que… ¡el presidente de la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión!
Pero no nos metamos ahora a ver quién propone y quiénes apoyan (Carlos Reutemann y Roxana Latorre, ambos senadores santafesinos por el PJ) ni con qué intenciones, sino veamos el texto.
Este sería un buen momento para leer el texto del proyecto. Pero si no te atrae la idea, podés verte estos dos videitos:
Tampoco me quiero meter en este momento en el análisis estrictamente legal, ni constitucional. Quiero hacer por ahora unos comentarios que no llegan a ser técnicos, sino reflexiones que me surgen de conocer cómo son las cosas en Internet.
Me llama la atención, por ejemplo, que metan a la misma bolsa al tipo que supuestamente injuria, que al que provee el hosting, al buscador y al proveedor de acceso a Internet.
Pero siguiendo con el mismo criterio de penalizar a todos los que de alguna forma avalen, impulsen, permitan –o no impidan– la divulgación de la supuesta ofensa, estos senadores (lo siento, pero si los asesoran mal es culpa suya muchachos; son ustedes los que firman la ley y contratan ñoquis) se olvidaron del diseñador de la página, del que programó los scripts de publicación o las APIs, del técnico que mantiene la web, del redactor del artículo y del tipeador que cargó la información que no gusta. Y del jefe de redacción que autorizó la publicación. Y del Director. Y del moderador de los comentarios. Y del dueño y moderadores del foro o lista de correo. Y de las empresas que les dan servicios, entre otros, el de almacenamiento. Y por qué no también caerle con todo el peso de la ley al que financia la web y a todos los que publicitaron en ese sitio web o por lo menos en ese podcast, en ese número o edición o al menos en ese artículo. O comentario. O viñeta. O banner. O enlace (pasá el puntero del mouse por encima del enlace). Y cuídense también todos los opinadores que dejan sus comentarios o votaciones. ¿Van viendo el disparate?
Supongo que tratarán de crear un registro para individualizar a todos los medios –profesionales o no– y en una segunda etapa, a todos los internautas argentinos. Qué quilombo. Más lo pienso y más descabellado lo encuentro. ¿Ustedes no?
Pero siguiendo con esta joyita de proyecto, imaginen que la mitad de los blogs, sitios web, podcasts, etc., de la Argentina dicen que Néstor Kirchner es un ladrón (por ejemplo, haciendo referencia a los U$S 500.000.000 (quinientos millones de dólares, por la venta de YPF) que se llevó de la Provincia de Santa Cruz y del país) o que quiere dominar a la prensa mediante este proyecto autoritario de Ley “K” de medios.
Supongamos que se le crispan los nervios –lo que no sería raro– y entonces Kirchner (no sé cómo) les mandara una carta documento –porque los email, de servir para tales notificaciones, se pierden o son capturados por el sistema anti-spam– a CADA UNO de esos medios, Proveedores de Servicio Internet, empresas de Hosting y Buscadores –sin mencionar lo que se pueda decir en Facebook, Twitter y las otras quichicientas redes sociales o servicios– y que todos habiendo recibido la notificación den de baja “automágicamente” las noticias o comentarios, sin atender a ningún otro cuestionamiento legal, argentino o extranjero (porque muchos de esos servicios, alojamientos y buscadores están en el exterior), ¿creen que las empresas van a darle prioridad al reclamo de Kirchner? Habrán miles de reclamos similares. No alcanzará toda la producción de la pastera Botnia para imprimir todas las cartas que todos estaremos enviando a todo el mundo, aunque más no sea, para que se ocupen primero de nuestros reclamos y no de los de Kirchner. ¡Ay, pobres árboles! ¡Pobres proveedores de servicio Internet! ¡Pobres empresas de Hosting!
Pero si así y todo lograran parar la publicación o darla de baja luego de publicada, ¿creen que la noticia no se va a publicar en otro lado? Va a estar en toda la otra mitad de los medios. En todos los cachés y proxys. No es fácil borrar algo que se publica en Internet. Ni tampoco rápido.
Sí es fácil publicar y se distribuye a la velocidad de la luz. Piensen en la muerte de Michael Jackson. La noticia salió antes en Internet que en los medios tradicionales off-line. Piensen en la inmediatez de los Twitter o los Messenger, o los correos electrónicos. Una vez que le diste el clic… ¡No lo recuperás más! ¡Salió replicado en todas partes!
Pero además, toda la web, la blogosfera y la podcastfera harán sitios espejo y nos ayudarán a hospedar los contenidos censurados en otros países. La información seguirá circulando por mail, por twitts, por presentaciones de Powerpoint (pps), por streaming, por archivos adjuntos comprimidos o criptografiados. Por redes P2P. Por mensajería instantánea. Por newsgroups. Por redes anónimas. Cuando censuren un sitio, la información se pondrá en otro. Me adelanto a decir: en todos los otros.
¿No se dan cuenta de que están queriendo tapar el sol con el dedo?
En definitiva, con la sana intención o la excusa de querer perseguir el delito y las injurias –para los que ya hay leyes– van a crear una herramienta legal esperpéntica con la cual poder restringir la libertad de prensa y la libertad de expresión, por lo que no me resulta aventurado decir que este engendro jurídico, de promulgarse, se convertiría en una ley inconstitucional.
Estos legisladores son una joyita. ¡Pero una joya en bruto! Son taaaan burros, tan incapaces, que creen que pueden controlar la “Internet argentina”. Como si pudieran ponerle puertas al campo, al cielo o al espacio. ¿O verán tanta mansedumbre en el pueblo que no se pondrán colorados si lo intentan? ¿Hasta cuándo seguirán probando nuestra paciencia? Porque con estos tres proyectos de ley ya tenemos como para un buen cacerolazo, ¿no?
Esta ignorancia supina de las tecnologías de la información y las comunicaciones –que no sería tan grave si viniese de cualquier otro– pero sobre todo del desconocimiento de los derechos constitucionales, a su vez potenciados por la mayoría temporal del Frente Para la Venganza Victoria y sus circunstanciales aliados –en este caso, dos peronistas– tienen un poder de daño increíble, que con suerte cesará recién en marzo de 2010, que es cuando los nuevos –que no sé si buenos– legisladores comenzarán a trabajar.
A veces me pregunto si no sería mejor un país sin legisladores… ¿Para qué los queremos si las leyes no se cumplen? ¿Para qué los queremos si los jueces son dirigidos desde la Casa Rosada? ¿Para qué los queremos, si terminan votando lo que dice el Poder Ejecutivo –a veces sin leer– coimeando como denunció Pontaquarto o creando más problemas que soluciones? Pongámosle una corona a la Reina Cristina o al Emperador Néstor y en lugar del Congreso hagamos una gran playa de estacionamiento, que nos sería más útil y más barato.
Si siguen así, destruyendo –desde adentro– la democracia y la república en nombre del pueblo y las instituciones, los sufridos argentinos vamos a terminar añorando viejos tiempos donde había más orden, más garantías y más seguridad jurídica. Ojo, que demasiado a la izquierda es derecha.




















“automagicamente!…que buena simbiosis de palabras…!!!
Comment por Criscraf | Miércoles, 30-09-09
Acá el comentario de “El Chacal” (gracias Leandrowsy): http://dominiodigital.blog.terra.com.ar/2009/09/29/%C2%BFse-viene-el-control-de-internet-en-la-argentina/#comment-47
Comment por Quique Marzo | Jueves, 01-10-09
[...] Ley Mordaza a Internet. [...]
Pingback por Argentina Sin Mordaza « Inquietamente | Martes, 06-10-09
[...] el apoyo al oficialismo en la Ley K de medios y otras como la Ley de Presupuesto, Ley de Cheques, Ley Mordaza a Internet, [...]
Pingback por ¿Impuestazo o “Atrasazo”? « Inquietamente | Jueves, 08-10-09
Coincido, excellente palabra: automágicamente.
Comment por ivan | Jueves, 29-10-09