Inquietamente

Argentina, Software Libre y otras inquietudes.

¿Hasta cuándo?

Rumbo a 1810

Rumbo a 1810

  • Inseguridad
  • Fuerzas Armadas desarmadas
  • Pobreza
  • Clientelismo
  • Inflación
  • Recesión
  • Corrupción (Tierra del Fuego, Skanska, etc.)
  • Sobornos y extorsiones a Diputados y Senadores
  • Uso de los recursos estatales como propios
  • Mentiras (desestabilización, INDEC, etc.)
  • Continuas crispaciones, divisiones y enfrentamientos
  • Cambio de fecha de la convocatoria electoral (Oct a Jun)
  • Apoderamiento de los fondos privados de las AFJP
  • Candidaturas testimoniales
  • Ataques continuos a la Prensa
  • Ley K de medios audiovisuales
  • Reforma Política (que es sólo otra reforma electoral)
  • Falta de políticas de estado
  • Súperpoderes presupuestarios
  • Facultades legislativas delegadas
  • Ley de extracción compulsiva de ADN
  • Impuestazo tecnológico
  • Subsidio a la niñez que no será para la niñez ni tampoco universal
  • Incertidumbre
  • ¿Vetos para leyes del nuevo Congreso?

¿Hasta cuándo, Cristina, abusarás de nuestra paciencia?

Jueves, 19-11-09 Publicado por Quique Marzo | Argentina | , , , , , , , | Aún no hay comentarios

Autogolpe, ¿delirio o realidad?

Concuerdo con la enumeración de las causas y motivos, pero no con el final. ¿Pero quién soy yo para afirmar que en Argentina esto no puede pasar?

El hoy desaparecido don Néstor está dando, diariamente (¡pensar en Clarín, La Nación y Perfil!) lecciones de maquiavelismo político y de capacidad de daño.

Autogolpe, ¿delirio o realidad?

Por Enrique Guillermo Avogadro

http://www.politicaydesarrollo.com.ar/nota_completa.php?id=10604

Jueves, 12-11-09 Publicado por Quique Marzo | Argentina | , , , , , , | Aún no hay comentarios

Plata hay, pero…

Vergüenza y bronca

Se­ñor Di­rec­tor:

“Pasé frente al televisor y veo una película que ambientaba escenas, creí, de principios del siglo XX. De pronto, aparecen el conductor y los participantes de un programa de TV, todos con los ojos brillosos, algunos lagrimeando, ¿qué habían visto?

“En el Chaco, un grupo de chicos, frente a una paupérrima escuela, solicitando, muy modestamente, que les instalaran un aljibe, no tienen agua, y un baño.

“Sentí vergüenza. Cuando me entero de que una partida de 12 millones de pesos figuraba en el presupuesto 2010 para arreglos de caminos internos de la quinta presidencial, cuando, aplicando los superpoderes, se cambia el rumbo de 300 millones y se destinan para viajes presidenciales, cuando, en el barril sin fondo que es el fútbol, se destinan más de 600 millones de pesos, sentí bronca, mucha bronca.”

Alvaro Puente
DNI 5.585.553

En “Cartas de lectores” de La Nación, 03-11-09.

Jueves, 05-11-09 Publicado por Quique Marzo | Argentina, Educación, Salud | , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

La Argentina K de octubre 2009

Clima de crispación social, parálisis económica e incertidumbre política se vive hoy en la Argentina. Para los despistados o con poco tiempo para leer noticias les he preparado un cuadrito que obviamente no contiene todo pero es bastante descriptivo de cómo están las cosas. Para más detalles, podés consultar las distintas páginas por temas (Política, Economía, Libertad de Prensa, etc.) o por mes, que aparecen en la barra del costado.

La Argentina K de octubre 2009. Y los pronósticos no son buenos. (Clic para agrandar)

La Argentina K de octubre 2009. Y los pronósticos no son buenos. (Clic para agrandar)

Viernes, 23-10-09 Publicado por Quique Marzo | Argentina | , , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

La sociedad abierta y sus enemigos

Los verdaderos problemas de la Argentina no son económicos: esos son la consecuencia. Como la fiebre, que delata un problema de salud más grave.

Los verdaderos problemas son nuestra falta de respeto a las leyes y a la Constitución. El desinterés de las mayorías por las cuestiones políticas. La tolerancia a la corrupción. El votar alegremente a cualquiera sin tomarnos el trabajo no muy exigente, en vista de la cantidad de información que hay (al menos por ahora) de pensar en qué candidatos son los mejores en términos de honestidad e inteligencia, en lugar de votar siempre al mismo partido.

Cuando tenemos malos dirigentes queremos “que se vayan todos“, pero cuando tenemos oportunidad de elegir, votamos a cualquiera, sólo por tradición o porque es “más lindo”. O a los viejos conocidos, porque ya los conocemos. ¡Queremos la nueva política de la mano de los mismos de siempre! ¡Queremos que nos den soluciones los mismos corruptos e inútiles (literalmente) que han generado los problemas!

¿Por qué no le damos la oportunidad a gente nueva? ¡Porque no tiene experiencia! ¿Pero entonces en qué quedamos, querido compatriota? ¡No hay p…nga que te venga bien! ¡Decidite, hermano!

Mientras los argentinos no maduremos políticamente y comencemos a votar mejor, no saldremos de los mismos problemas de siempre. Sumados a los nuevos, porque no sé si lo notaste, pero cada vez estamos peor. Como país. ¿O vos querés salvarte solo? ¿Realmente creés que podés vivir bien, feliz, en una isla?

Se necesita cierto grado de compromiso durante todo el año, no sólo el día de votar. Cultura cívica. Amor al prójimo. Y accionar en consecuencia. Votar no alcanza.

Tal vez necesitemos salir de casa a protestar y pedir renuncias o cambios de políticas más seguido. No tolerar mansamente ciertas cosas como “impuestazos”, “candidatos truchos” o que senadores voten leyes malas para devolver favores o presionados por el gobierno nacional. Necesitamos una nueva clase política, pero también una nueva sociedad. Menos habitantes y más ciudadanos, personas conscientes de sus derechos y dispuestas a hacerlos respetar, para sí y para todos, todos los días, no solamente cada cuatro años.

Obviamente, como “el pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes” (art.22, CN), lo que necesitamos son nuevos políticos, con nuevas ideas, no importa si tienen poca o mucha edad. Con nuevas ideas me refiero a otras distintas de las que venimos implementando. ¡Pero no tenemos que inventar nada! Simplemente copiar (pero bien y honestamente) lo que están haciendo nuestros mismos vecinos: Brasil, Chile y Uruguay. Ya no tenemos que mirar más lejos.

Importa también que los políticos lleguen al poder sabiendo, con planes y equipos, no para comenzar a aprender y experiementar con nosotros. Y que sean honestos, porque un honesto se puede equivocar pero se podrá retractar y enmendar; pero poner a un delincuente aunque sea súper inteligente es como una escopeta de dos caños. Apuntada hacia nosotros.

Los empresarios también tienen su culpa, y ese costado de la situación lo podés encontrar en un lúcido análisis de Roberto Cachanosky en su sitio web, Economía Para Todos. Te lo recomiendo:

La sociedad abierta y sus enemigos

Para otros artículos relacionados con la situación del país, desde hace un tiempo estoy haciendo una selección de artículos sobre diversos temas y autores que voy poniendo en las Páginas, que podés encontrar en una lista al costado del blog, por ejemplo: Política, Economía, Educación, Libertad de Prensa

Martes, 13-10-09 Publicado por Quique Marzo | Argentina | , , , , , , | Aún no hay comentarios

Defendamos la Constitución, no al gobierno

Los representantes del pueblo elegidos democráticamente no pueden hacer lo que se les dé la “real” gana porque no se los elige Reyes o Reinas, sino funcionarios que deben respetar el orden constitucional.

Aclaración: Aunque su uso correcto implique la suma de los tres poderes, utilizo aquí la palabra “gobierno” aludiendo al Matrimonio Presidencial y sus secuaces en ambas cámaras del Congreso, sin obviar Gobernadores, intendentes y gremialistas, entre otras yerbas.

Defendamos la Constitución, no al gobierno.

Defendamos la Constitución, no al gobierno.

A partir de este artículo de  Santiago Kovadloff, “El ascenso y el descenso”, con el que no puedo por principios disentir, y recordando los comentarios que en el mismo sentido suele hacer Nelson Castro, otro periodista crítico del gobierno, no obstante me animo a expresar en voz alta algunos pensamientos relacionados con el apoyo irrestricto a la “democracia” o al sistema constitucional, como bien expone la editorial de La Nación.

Cuando los argentinos nos manifestamos a favor del sistema “democrático”, ¿qué es lo que realmente queremos decir?

Cuando un ex-presidente en funciones se identifica con un partido, un partido con un gobierno, un gobierno con el Estado y el Estado con la democracia, pareciera que una crítica (constructiva o no) a cualquier eslabón de esta maldita cadena fuese un dardo envenenado dirigido al sistema democrático. No es así.

Un hombre no es un partido, a menos que éste lo apoye sin límites. Un partido, representa a una parte del electorado, mientras que el gobierno nacional representa a todos los argentinos. El gobierno son personas que van y vienen con el ritmo de las elecciones, pero no son el Estado: sólo lo administran temporalmente en nuestro nombre.

La democracia, gobierno del pueblo a través de sus representantes, es elegir mediante el voto un gobierno para que administre el Estado para beneficio de la Nación, que viene a ser la gente. Democracia es ir y votar, en nuestro caso, cada cuatro años. Pero en muchos lugares se ha votado –y se sigue haciendo, como en Cuba– sin que haya opciones ni libertades. Obviamente lo que queremos los argentinos no es ir y votar mientras se restringen nuestras libertades, como la libertad de expresión (ver Ley “K” de medios y Ley Mordaza a Internet).

Siendo más precisos en la elección de las palabras, lo que garantiza nuestros derechos y libertades es el sistema republicano, es decir, la división de poderes. ¿Y eso dónde está escrito? En la Constitución Nacional, desde 1853. Según nuestra Carta Magna, los argentinos tenemos –o deberíamos tener– un sistema representativo, republicano y federal.

Los representantes del pueblo elegidos democráticamente por el voto no pueden hacer lo que se les dé la “real” gana porque no se los elige Reyes o Reinas, sino funcionarios que deben respetar el orden constitucional que juran defender, cumplir y hacer cumplir.

De modo que para ser correctos, lo que debemos defender es nuestro sistema republicano de gobierno, el poder equilibradamente repartido por la Constitución entre los tres poderes –Legislativo, Ejecutivo y Judicial– resguardando la libertad de expresión como derecho fundamental de los ciudadanos, no sólo “votantes”.

Por todo ello, criticar al gobierno no significa poner en duda al sistema republicano de gobierno. No hay ninguna actitud “destituyente”, como nos quieren hacer creer la Presidente y su marido.

Entonces, pregunto: ¿Qué es lo que debemos priorizar, la Constitución o quien esté circunstancialmente en el Poder Ejecutivo Nacional?

No hay ninguna actitud golpista en querer (y vocear) un cambio de gobierno, que no de sistema. Estamos en nuestro derecho. Queremos respeto por el Estado de Derecho, no la imposición de las arbitrariedades a las que patoteramente nos han venido acostumbrando.

Parece haber gente que confunde una cosa con la otra, fruto de su mala educación cívica. Constitución NO es lo mismo que Poder Ejecutivo Nacional, ni mucho menos igual a Kirchner, aunque éste lo controle cual marioneta.

Igual equivocación o ignorancia se puede apreciar entre Diputados y Senadores que andan confundiendo “Parlamento” con su lugar de trabajo, ¡que se llama “Congreso“! El sistema parlamentario es otra cosa. Deberían asistir más seguido.

Ciudadanos, periodistas y legisladores, diciéndose “democráticos” –¿les gustará votar y nada más?– están apoyando –a regañadientes– a quienes han hecho todo por destruir –y lo siguen haciendo– el sistema republicano que establece la Constitución.

Lo que los periodistas en particular y los ciudadanos en general debemos proteger es la Constitución Nacional, no al Presidente, o en este caso, a “la Presidente”. Y digo “Presidente” no aludiendo a quien en verdad toma las decisiones en Olivos, sino porque tal es el cargo que la Constitución le permite ejercer –y por el cual juró– Cristina Fernández de Kirchner: “Presidente de la Nación Argentina“. Debiera leerla más seguido.

Que alguien también le diga a Agustín Rossi, jefe del kirchnerismo en Diputados y primer alcahuete de Lupín, que el Vicepresidente Cobos NO es parte del Poder Ejecutivo. El PEN es desempeñado por un solo ciudadano, en este caso, ciudadana: la señora Presidente (ya dijimos que no es “Presidenta”). No sé si no lo sabe, lo que ya es grave, o convenientemente se le olvida, lo que es peor, porque denota su intención de distorsionar la realidad para manipular la voluntad popular a su favor, o la de su jefe político.

Obviamente, no estoy diciendo que alguien vaya a la Casa Rosada a sacar a los Kirchner y su banda de delincuentes. Quédense tranquilos. Los militares no lo harán, no tienen con qué y ya aprendieron la lección. Los políticos no lo harán, porque temen ser arrastrados por los acontecimientos, como en 2001, y no quieren que les explote el país en las manos. Tal vez esperan, secretamente, que les explote a quienes lo han venido activando desde 2003. Y francamente, no creo que el paranoico matrimonio esté pensando en tomarse el helicóptero por propia iniciativa, aunque acaban de alquilar 2 más y otros 8 aviones, totalizando 5 helicópteros y 11 aviones a su disposición. Tal vez sea para trasladar los aplaudidores oficiales.

Tenemos que hacer todo lo que podamos para que Néstor Cristina termine su mandato el 10 de diciembre de 2011. Eso sí: Todo lo que se pueda dentro de lo que marca la Constitución. Pero no olvidemos que nuestra ley fundamental establece la forma de destituir, mediante juicio político, tanto al Presidente como –ojo al piojo– también al Vicepresidente. Visto está que quien gobierna es Néstor Kirchner y es quien preside la asociación ilícita, entre otros actos de corrupción por los cuales ya lo empieza a investigar el Poder Judicial.

Todo el procedimiento se puede hacer, con mucho ruido, pero sin ir contra el sistema republicano (o como nos gusta decir: “democrático”). Acusa Diputados y juzga el Senado. No hay por qué alarmarse si se respeta la Constitución, sobre todo los que juraron “observar y hacer observar fielmente la Constitución de la Nación Argentina”, tarea que no están desempeñando si nos atenemos aunque más no sea a esta Ley “K” de medios, donde no hubo debate ni Cámara Revisora. Sólo obediencia debida a la Casa Rosada.

Menciono esta alternativa porque hay gente que no la conoce, y cree estar condenada a padecer esta cleptocracia de inútiles y autoritarios pendencieros hasta el fin de 2011. Nuestra Constitución no nos obliga a tal sacrificio.

Además, lo menciono porque es una posibilidad que no se le escapa a quien esté atento –discursos mentirosos que ya nadie cree y 23% de imagen positiva, derivados de problemas económicos postergados y disputas políticas sin fin– y que podría estar apareciendo en el horizonte. La crispación no se detiene y el hartazgo, como se ha medido, ya es palpable.

Menos mal que los políticos opositores (Elisa Carrió, Julio Cobos, Carlos Reutemann, Mauricio Macri, etc.) son todos respetuosos de las instituciones y no aloKados. No piden la renuncia de nadie ni andan haciendo líos en la calle. Al contrario, mientras el gobierno enciende fogatas, la oposición las anda apagando y calmando a la gente, pidiendo paciencia [video de Carrió] y llamando al diálogo [carta de Cobos, en PDF].

Por menos que un impuestazo –de 400% en gas y otro tanto en energía eléctrica, sin mencionar al impuestazo rural, y al ya cercano impuestazo teKnológico– a otro gobierno lo hubieran echado. Hace rato. Como pasó con Alfonsín (paros generales interminables), y más recientemente, con los derrocamientos de De la Rúa y Rodríguez Saá. ¿O alguien cree que se fueron solos, por acción de las cacerolas? Los golpistas de ayer, hoy están en sus sillones y bancas.

Personalmente, me gustaría que los Kirchner no empeoraran más las cosas –estaría negando la realidad– y terminaran su gobierno el 10 de diciembre de 2011 habiendo sido derrotados aplastantemente por alguien honesto –cualidad imprescindible– y con aunque sea un poco de sentido común. No pido que nos parezcamos a Brasil, Chile o Uruguay. No pido mucho, sólo liberarnos de este lastre y tener un país más o menos normal.

Sí, deben llegar al 2011 y ser derrotados en las urnas –me dirán– para que no queden dudas a nadie del mal que le han hecho al país, y de que por fin nos hemos dado cuenta y hecho algo al respecto, y porque hay que conservar la democracia. Ya expliqué que lo que debemos conservar es la República, no el gobierno. Seguir votando mientras la Constitución es violada sistemáticamente no tiene ningún sentido. A menos que querramos otro récord Guinnes: el de tontos masoquistas.

Pero hay otro punto que merece tenerse en cuenta.

¿Implica este deseo de no interrumpir el mandato presidencial que debamos ayudar a los Kirchner a llegar al 2011 a toda costa? ¿Qué significa cueste lo que cueste? ¿Qué esperamos para reaccionar? ¿Otro corralito-corralón-pesificación? ¿Esperamos a que terminen de destruir al sector agropecuario? ¿Esperamos a que haya 51% de pobreza? ¿Esperamos a que la inseguridad nos mate un familiar? ¿Esperamos a que en nombre de la mera mayoría de los votos terminen con la propiedad privada (jubilaciones), nuestras libertades (de expresión y de prensa), la República y el “estado de derecho”? ¿Cuánto nos costará esperar dos años más? ¿Estás dispuesto VOS –por vos y los tuyos– a pagar ese precio, por este gobierno? Probablemente, la mayoría de quienes lean esto estarán en una ciudad grande, usando banda ancha, con un techo, una cama caliente y sus necesidades básicas satisfechas. Pero pensemos aunque más no sea por un momento en el resto de los argentinos que no tienen tanta suerte.

Pongamos en la balanza también que los nuevos legisladores recién comenzarán a trabajar en marzo (y la Presidente tiene derecho a vetar), y faltan todavía dos años más para que esta pesadilla termine. ¿Querrán los menos favorecidos seguir pagando el precio? ¿Tenemos nosotros derecho a hacer que lo paguen?

Habrá que ir con mucho cuidado, porque es mucho el poder de daño que todavía tiene el matrimonio.

No se lea esto como una incitación a la violencia o al golpe institucional, sino a pensar y manifestarnos (aprovechemos que todavía se puede) con las herramientas que nos da la Constitución. Vale la pena invertir unos pesos en ese librito. Allí están escritos nuestros derechos y garantías.

Puede que los Kirchner busquen victimizarse para echarle la culpa –y los problemas que fueron sembrando– a otro. Pero sobre todo, tengamos bien en claro que una cosa es defender el sistema constitucional, y otra muy distinta, al gobierno.

Artículo relacionado:

Pensé que tendría que agregarle un verso más al poema de Martin Niemöller, pero no.

Miércoles, 07-10-09 Publicado por Quique Marzo | Argentina, Varios | , , , , , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

¿Cómo explicamos esta loKura?

Locos Argentinos

Locos Argentinos

¿Cómo explicamos al resto del planeta que el principal articulador de la oposición en la Argentina sea el Vicepresidente?

¿Cómo explicamos que el Vicepresidente y la Presidente no se hablan?

¿Cómo explicamos que el enemigo número uno (le han pedido la renuncia) del oficialismo sea el Vicepresidente?

¿Cómo explicamos que los mismos que fijaron el calendario electoral (los Kirchner), adelantaran las elecciones (de octubre a junio)?

¿Cómo explicamos que se haya votado por candidatos a Diputados que sabíamos que no iban a asumir (candidaturas testimoniales)?

¿Cómo explicamos que quien manda en el país –Néstor Kirchner– no tenga ningún cargo público?

¿Cómo explicamos que alguien que sólo es esposo de la Presidente usa y abusa de los bienes del Estado, atiende en Olivos, despide y nombra funcionarios, fija la política económica, etc.?

¿Cómo explicamos que teniendo el Estado una flota de 4 aviones, la Presidente –y su familia, amigos, jarrones, diarios…–viaje en aviones privados, con pilotos civiles?

¿Cómo explicamos que haya trabajadores cada vez más empobrecidos (los que tienen la suerte de estar “en blanco”) mientras que los gremialistas son millonarios y se mantienen décadas en sus cargos?

¿Cómo explicamos que en el país de los alimentos millones de argentinos pasen hambre?

¿Cómo explicamos que haya 600 millones de pesos anuales para beneficio de jugadores millonarios de fútbol, barrabravas y dirigentes de clubes delincuentes, y encima, se diga que nos sale gratis?

¿Cómo explicamos que teniendo un país rico los argentinos estén empobrecidos (agosto: 39% de pobreza)?

¿Cómo explicamos diagnósticos y políticas en base a un INDEK (Instituo Nacional de Estadística y Censos) que miente en todas las cifras?

¿Cómo explicamos el robo de las jubilaciones por parte del Estado?

¿Cómo explicamos que habiendo sido argentino el principal impulsor de la Educación en latinoamérica, hoy tengamos tan poca –y mala– educación?

¿Cómo explicamos que habiendo estado entre los primeros puestos de todos los países del mundo hoy estemos en los últimos lugares?

¿Cómo explicamos que los mismos que dijeron “no le vamos a pagar a nadie” terminaron avalando que se le pagara al FMI toda la deuda y toda junta?

¿Cómo explicamos que nuestro federalismo funcione como un embudo hacia Buenos Aires?

¿Cómo explicamos que nuestra república carezca de una verdadera división de poderes?

¿Cómo explicamos que nuestros Diputados sean tan rápidos para leer (no digo ya comprender, estudiar, debatir y consensuar) 150 páginas de una ley tan compleja como la Ley “K” de Medios?

¿Cómo explicamos como “democrática” una ley de medios vergonzosa, que además de amenazar con amordazar a la prensa independiente no permitió expresarse ni siquiera a los mismos diputados y –puesto que en el dictamen de comisión no se modificó ni una coma– de nada sirvió que hablaran los senadores y la gente  que expuso en las sesiones?

¿Cómo explicamos un proyecto de ley para poner impuestos a la tecnología?

¿Cómo explicamos otro proyecto para una ley mordaza a Internet?

¿Cómo nos explicamos todo esto a nosotros mismos?

¿A quién le vamos a echar la culpa?

Martes, 06-10-09 Publicado por Quique Marzo | Argentina, Humor, Internet, Salud, Tecnología, Varios | , , , , , , , , | Aún no hay comentarios

La Argentina aguanta, pero… ¿hasta cuándo?

Plan de negocios K. Por Nik, en La Nación.

Plan de negocios K. Por Nik, en La Nación.

Los argentinos tenemos serios problemas. No son de ahora, cierto, ni son culpa sólo de los Kirchner. Hay otros políticos igual de culpables. Para empezar, todos sus cómplices. También hay políticos honestos pero que tienen sus cuotas de responsabilidad por todo lo que nos pasa. Por acción o por omisión.

En mi ranking, les siguen los periodistas. Ahora que les llegó la noche con la Ley “K” de medios empiezan a quejarse, pero no eran tan independientes ni celosos custodios de la libertad de prensa durante los pasados 7 años de gobierno. El silencio y las medias verdades les costarán muy caro si ese proyecto se convierte en ley.

Otros con cierto grado de responsabilidad son los empresarios. Por las políticas que lleva adelante Néstor Kirchner a través de la Secretaría de Comercio Interior de Guillermo Moreno, individualmente no pueden hacer mucho, porque ponen en riesgo sus empresas o comercios y las fuentes de trabajo que deben proteger. Los campesinos se han movilizado, pero los citadinos no. Las cámaras empresarias no aparecen por ningún lado advirtiendo del mal rumbo que en materia económica ha adoptado el país. La verdad es que no los entiendo. Espero que hayan tenido sus razones. Pero dudo de que el silencio les haya sido provechoso. El mal menor en el corto plazo suele convertirse en el mal mayor en el largo.

También tienen su responsabilidad los intelectuales. Ni oposición de argumentos, ni aporte de ideas, ni denuncia de la corrupción a la que nos hemos acostumbrado. Los argentinos estamos como dormidos al sol sin nadie que nos despierte antes de lo inevitable. Pero proporcionalmente son tan pocos –o están tan callados– que no se los oye.

Y la gente. Sí, sí. La gente. La gente común. También llamados ciudadanos, aunque sólo actúen como meros votantes. Los políticos no caen en paracaídas. Los votamos entre todos. A veces sin pensar. A veces nos engañan para conseguir nuestros votos, pero otras veces los reelegimos dos y tres veces. ¡Y no aprendemos! Indudablemente, nos falta más educación, y sobre todo, educación cívica.

Nuestros problemas son muy serios. Y no es una exageración: 15, 22/23, 35 ó 40% de pobreza, según se consulte al INDEC, a Néstor Kirchner, a estudios privados o a la Iglesia Católica. Cualquier cifra es preocupante, más aún si nos damos cuenta de que esos millones de pobres e indigentes sobreviven en un país rico, que además produce y exporta alimentos… aunque cada vez menos.

Pero no son los problemas económicos los que me preocupan. Tampoco los meramente políticos. ¡Porque ambos son sólo consecuencias!

Las consecuencias de no respetar la Constitución, muchas veces a través de las mismas leyes o decretos… inconstitucionales. Por ejemplo, la “pesificación”, las “retenciones”, el robo de las jubilaciones, el adelantamiento de las elecciones, las candidaturas fraudulentas o “testimoniales”, la coparticipación “federal”, los superpoderes presupuestarios para el Jefe de Gabinete, las facultades legislativas delegadas en el Poder Ejecutivo Nacional (lo que constituye una traición a la patria) y últimamente con este autoritario proyecto de Ley K de medios con el que se pretende amordazar a la prensa y cambiar la realidad a golpes de propaganda, a la vez que se hacen fabulosos negocios.

Laura Capriata, para La Nación (27-09-09). Clic para ir al artículo completo.

Laura Capriata, para La Nación (27-09-09). Clic para ir al artículo completo.

No sólo el contenido de las leyes –que debiera estar sujeto a profundos debates antes que su obediente y acelerada sanción– sino su mismo tratamiento en el Congreso es una vergüenza nacional. La seriedad, el respeto y la legalidad ya ni siquiera se simulan. El oficialismo arremete con todo y las oposiciones –no hay una sola, sino varias: las que nosotros votamos– no parecen advertir –ambos– la gravedad de la situación en la que ha caído el país. De quinto lugar a ciento y pico en menos de 100 años. ¡Y vamos por más!

Las crisis políticas pueden resolverse más o menos bien y más o menos rápido. Sólo basta querer conversar y voluntad para acordar en algo, lo que es posible pero no muy probable en el corto plazo. Por otro lado, los problemas económicos (de los que dependen todos los demás) no van a resolverse con voluntarismo sino sólo cuando demos con las soluciones. Soluciones, no parches. Soluciones generadas en Argentina, no el mero arrastre por el crecimiento del mundo o de nuestros vecinos.

Somos un país entre la furia y el error. Y mientras no nos decidamos –en serio– a volver a nuestra Constitución liberal de 1853 y sigamos por el errado camino del estatismo y la demagogia, sumando escándalos de corrupción, avivando el clima de crispación política, con campañas electorales permanentes, con piquetes e inseguridad crecientes, con impuestazos demoledores de la producción, con inflación que dinamita el poder adquisitivo de los salarios y una incertidumbre sin fin, los problemas económicos y políticos seguirán en aumento hasta que la furia o la economía –que como la política, también tiene una dinámica propia– vuelvan a estallar en otra de nuestras recurrentes crisis.

Faltan dos años –que en este país, donde tenemos una sorpresa cada lunes, ¡son como dos milenios!– para tener otra gran oportunidad de cambiar las autoridades nacionales y con ellas el rumbo de colisión –con la realidad– que venimos llevando. Mientras tanto, como sociedad, ¿qué más vamos a inventar? No sé. Pero si hay algo que tenemos los argentinos es imaginación… y una tolerancia suicida –o según se mire, “capacidad de aguante”– pero… ¿hasta cuándo?

Lunes, 28-09-09 Publicado por Quique Marzo | Argentina | , , , , , , , , , , , | 1 comentario

Indiferencia ante la Korrupción

http://www.flickr.com/photos/40000514@N02/

Corrupción + Indiferencia = Pobreza

Domingo, 20-09-09 Publicado por Quique Marzo | Argentina, Educación, Salud | , , , , , , | Aún no hay comentarios

Santa Cruz, un espejo que adelanta

El titular lo dice todo. Lo enlazo no porque sea novedad –no para mí, que vengo advirtiendo de estos delincuentes desde antes del 25-05-2003– sino porque ante este descriptivo panorama ya podrán entender ustedes mismos, a fuerza de ver lo que pasa en la provincia K, lo que nos espera a todos los argentinos de no ponerle freno legislativo a las locuras del matrimonio.

A partir de la lucha por la nueva Ley de Medios con la cual los Kirchner pretenden limitar la libertad de expresión, la oposición, como nunca, reacciona en conjunto en contra del antidemocrático proyecto oficial, al igual que las entidades periodísticas nacionales e internacionales. Ojo al piojo que este tema no es chacota. Y este otro, tampoco:

Santa Cruz, un espejo que adelanta

La crisis de la provincia patagónica desnuda un vínculo vicioso entre lo público y lo privado, y un gasto desenfrenado

Leé el artículo completo en La Nación.

Viernes, 11-09-09 Publicado por Quique Marzo | Argentina | , , , , | Aún no hay comentarios