SOPA: Los derechos de autor y la libertad
SOPA: Los derechos de autor y la libertad – Economía para todos.
La absurda historia de la Ley Orgánica de Moda Sostenible
Si todavía no captás lo de la SOPA (y otras leyes similares por todo el globo) en Nación Red te lo explican con un ejemplo humorístico, como para que lo entienda tu abuelita:
Mensaje de Anonymous al cierre de Megaupload
Como profetizó Benjamín Solari Parravicini (El Nostradamus Argentino): “La libertad de Norteamérica perderá su luz, su antorcha no alumbrará como ayer…” (1939).
Grandes de la web, en un “apagón” contra una ley de EE.UU.
Grandes de la web, en un “apagón” contra una ley de EE.UU. (que afectaría a todos los usuarios de planeta).
Por qué llegamos a lo que llegamos
“Has estado dispuesto a aceptar un gobierno que sabes que es corrupto (…) Y si estás dispuesto a tolerar a hombres como Gowron, ¿entonces qué esperanza hay para el Imperio?”
Ezri Dax a Worf, en ST:DS9, “Tacking Into The Wind”
Lo que está en juego es la libertad
Lo que está en juego es la libertad – 21.12.2011 – lanacion.com .
Nuestro mejor momento
Nuestro mejor momento. Por Arnau Fuentes, en Nación Red.
Libertad de Prensa “K”

Libertad de Prensa "K"
Las razones de un gobierno limitado
La existencia de un gobierno limitado no solo tiene que ver con la eficiencia económica, sino, fundamentalmente, con los derechos individuales. El intervencionismo estatal tiene una dinámica de corrupción, pobreza y abuso del poder que puede mutar en una autocracia feroz.
La arbitrariedad, un método
La arbitrariedad, un método. Por Ricardo Kirschbaum, EDITOR GENERAL DE CLARÍN
Cablegate: Ingresamos en la era WikiLeaks
Mucho se ha dicho y mucho más se dirá sobre el wikilombo de las filtraciones de cables diplomáticos (y de otro tipo de información también) protagonizadas por el australiano Julian Assange, fundador de WikiLeaks y al parecer también sobre las prontas filtraciones de unos ex colaboradores…
En lo que respecta a la Argentina, es interesante leer las percepciones que tiene la embajada de los EE.UU. sobre los personajes de la política y la política misma de nuestro país. Pero a decir verdad, hay que vivir en un termo o en un tupperware para no haberlo sabido desde hace tiempo:
- Que Cristina Fernández tiene algo mal en la cabeza.
- Que hay peleas internas en el gobierno (por el poder, obvio).
- Que no se hace nada contra el consumo de droga (cocaína, paco, éxtasis, etc.), ni contra el narcotráfico (no hay radares, hay cientos de pistas clandestinas, SouthernWinds, etc.).
- Que no se hace nada contra el lavado de dinero (ingresar dinero de ilícitos al circuito legal). Incluso ya estamos por ser sancionados por el GAFI.
- Que los Kirchner y sus amigos tienen cuentas en varios paraísos fiscales (desde la plata que se robaron de Santa Cruz hasta la que no pudieron justificar en ninguna de sus declaraciones juradas).
- Que la diplomacia ha dejado de ser un arte de resolver conflictos para convertirse en lisa y llana hipocresía (ocultando la verdad a los ciudadanos).
- Que el Poder Ejecutivo (es decir Cristina Fernández de Kirchner, y antes, Néstor Kirchner) escuchaban ilegalmente (gracias a la SI, Secretaría de Inteligencia, ex SIDE) los teléfonos y correos electrónicos de políticos opositores y periodistas (Clarín, Macri, etc.)
- Que el gobierno usó información privilegiada (otorgada por EE.UU.) para perseguir opositores (caso Francisco De Narváez)
- Que las leyes pueden sernos impuestas desde fuera del país (España es sólo un caso).
Nada nuevo bajo el sol para el que se quiere enterar. Si hasta tenemos nuestro propio emailsgate con los 26.000 correos de Vázquez, el asesor del ex Secretario de Transportes de la Nación, Ricardo Jaime, quien a su vez respondía directamente a Néstor Kirchner, apretando, pidiendo coimas y recaudando plata para la campaña electoral. ¿Acaso alguien se puede asombrar?
Para los que no se quieren enterar, cómplices por omisión, esperen 10 años. Pero después no digan: “yo no sabía”… (como les pasó con Menem, ¿se acuerdan?)
Volvamos al cablegate internacional
Casi todo ha girado en el plano de lo diplomático, lo legal-penal (contra Julian Assange), y poco más. Las actividades de inteligencia de las embajadas no está fuera de lugar. Esa es una de sus misiones: conocer mejor a quien tienen enfrente. Lo mismo hacen los publicistas, los deportistas, los periodistas, los empresarios y todas las demás embajadas. Que los políticos se enojen con EE.UU. por eso (y no por otras cosas) debiera darles vergüenza (¡Oops! ¡Pero qué despistado soy, si son unos sin-vergüenzas!).
Sin embargo, hay varios otros niveles de análisis que hay que hacer en este “cablegate“, que es lo que sucede en el plano técnico-informático, en el plano comunicacional, en el plano de la libertad de expresión, del periodismo ciudadano… Cosas que no veo suficientemente reflejadas en los grandes medios de desinformación (cosa que tampoco nos debería asombrar).
De todos los artículos que leí y los distintos comentarios que he venido escuchando en radio y TV estos días, me parece apropiado recomendarles tres. No porque los comparta al ciento por ciento –no es el caso– pero creo que valen la pena leerlos y reflexionar. La era WikiLeaks –a falta de un término mejor– recién comienza.
No dejes de apoyar a WikiLeaks (hay muchas maneras).
Para leer y pensar:
¿Querés saber más?
Ciberprotestas: legítimas e imparables

Todos somos (o seremos) Cibernautas, querramos o no...
Llego a un artículo de Eduardo Arcos, en ALT1040, pero a diferencia de él, no me parece del todo bien bombardear/censurar un sitio web (que es la forma de expresión de alguien, aunque en este caso la SGAE sea una entidad repudiable) cuando también reclamamos por una Red libre y una libertad que obviamente debe ser para todos. También las entidades de gestión de derechos de autor –por más repudiables que sean sus acciones e ideales– tienen derecho a realizar sus actividades en el Ciberespacio. Y los demás también tenemos derecho a visitar sus páginas, aunque más no sea para dejar un comentario.
Tal vez la herramienta usada sea lo que no me gusta. Supongo que estaría más de acuerdo si la protesta fuese asistiendo a la web en cuestión sólo con nuestros navegadores. De seguro necesitaríamos ser miles los ciberprotestantes –y ser puntuales– para poder tumbar el servidor. Alentar el uso de armas automatizadas y anónimas no me parece una buena idea. Mañana se pueden volver en contra. Sin embargo, no puedo evitar el pensar que si esta maldita Industria de los bienes culturales agobia la producción y distribución de la misma (ciencia, software, tecnologías, libros, música, películas, videos, etc.) y nos mete la mano en el bolsillo cobrando cánones, patentes, regalías y derechos injustos, bien se lo tiene merecido. No me quitará el sueño. Supongo que la Red se autoregulará, no sin antes pasar por varios extremos.
Por otra parte, aunque me asombra la actitud de no apoyo de Enrique Dans, me parece acertada su descripción –que no deja de ser una predicción acerca de lo que vendrá más temprano que tarde– y por eso recomiendo leer su artículo con atención, ya que todos estamos en el Ciberespacio, o vamos a estar, querramos o no…
Entrada relacionada: Declaración de Independencia del Ciberespacio
La indiferencia argentina
“Hay mucha gente que está como anestesiada…
El silencio de muchos,
la indiferencia de muchos,
y el autoengaño o la negación de muchos,
también construyen los poderes autoritarios.”
Dra. Elisa Carrió (Hora Clave, 29-08-10)
“Hay muchos que están pensando que el poder se juega el año que viene.
Yo tengo una percepción distinta: El poder se está jugado ahora.
Que haya futuro para los argentinos y elecciones libres el año que viene,
depende de hoy. El futuro es hoy.”
Dra. Elisa Carrió (Hora Clave, 29-08-10)
Caso Macri: un llamado de atención sobre el riesgo que corren las libertades civiles
Publicado originalmente en “Economía para Todos”.
La semana pasada vi por televisión varios debates sobre el procesamiento de Macri. Lo primero que percibí en esos debates es el grado de resentimiento y falsedad de buena parte de la dirigencia política. En primer lugar porque ya lo declaran culpable cuando todavía está siendo procesado y, en segundo lugar, porque me tomé el trabajo de leer el fallo de la Cámara que confirma el procesamiento y, sin ser abogado, pude advertir la argumentación forzada que hizo la Cámara para continuar con el procesamiento. Al respecto, también la semana pasada Carlos Mira escribió una columna en este sitio y comenta claramente los argumentos endebles de los jueces para seguir con el procesamiento.
Como dice Carlos Mira, del fallo se desprende que como Macri conocía a Palacios y Palacios conocía a James, Macri no podía ignorar lo que hacía Ciro James, agregando que como Macri tenía como gran lema de su campaña la creación de la policía metropolitana, no podía dejar de saber que había pinchaduras de teléfonos.
Siguiendo con el razonamiento de la Cámara, uno podría decir que ante el escándalo de los negociados con Venezuela, Néstor Kirchner tendría que ser procesado porque siendo presidente no podía dejar de conocer que había una embajada paralela. Es más, el mismo Bielsa le había advertido del caso. O, para tomar otro hecho, Oyarbide debería procesar a Kirchner porque su ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, está sospechado (creo que todavía no fue procesado) por casos de corrupción, siendo que Kirchner siempre hizo gala en sus discursos de la obra pública y del transporte, continuando con el razonamiento de la Cámara, Kirchner no podía estar ajeno a lo que hacía su secretario de transporte.
¿Por qué la justicia no investiga a Cristina Fernández en el caso Antonini Wilson, siendo que éste viajó en un avión alquilado por el gobierno Argentino y ella no podía ignorar que Antonini Wilson traía valijas llenas de dólares a la Argentina sin declararlas? Es más, ¿cómo es posible que ella, que tan atenta está a sus actos, no advirtió que Antonini Wilson estaba en la Casa Rosada en un acto oficial? Los ejemplos podrían seguir y llegaríamos a la conclusión que una parte de la justicia se ha politizado de tal manera que hemos llegado a un punto donde ya no existe el estado de derecho sino que vivimos en un sistema en el cual, quien llega al poder, utiliza los resortes que tiene a sus disposición para enriquecerse personalmente, presionar a quienes no están de acuerdo con sus ideologías o se atreve a denunciar las barbaridades que dice o hace el oficialismo.
Al respecto, mi experiencia personal es que en cuatro años he tenido 3 inspecciones de la AFIP (una está en curso), siendo que mi patrimonio y mis ingresos son monedas comparadas con los ingresos y patrimonio de Kirchner, cuyas declaraciones de ganancias no resisten el menor análisis, no deja de llamar la atención que la AFIP siempre ponga la lupa sobre mis declaraciones juradas.
Por eso la gente tiene miedo de hablar o manifestarse contra el gobierno. ¿Cuánta gente tiene pánico de hablar por teléfono o mandar un mail por miedo a tener pinchado el teléfono o los mails? Aquí se ha establecido un sistema de terror contra los ciudadanos que van desde el uso de instituciones oficiales como mecanismo de presión, pasando por las guarangadas de un funcionario con rango de secretario hasta llegar a mandar a fuerzas de choque cuando alguien sale a la calle a manifestar. Recuerde el lector cuando D’Elía salió a repartir trompadas para desalojar la Plaza de Mayo cuando el conflicto con el campo, o las fuerzas de choque que fueron a la Quinta de Olivos el sábado que detuvieron a de Angelis por cortar la ruta.
Es obvio que el caso Macri tiene un profundo olor a típica operación, igual que le pasó a De Narváez en plena campaña electoral del año pasado o a Enrique Olivera cuando lo acusaron de tener una cuenta en el exterior y luego se aclaró que no tenía ninguna cuenta y que el que lo había denunciado había mentido.
Pero volviendo al tema de los debates en televisión, observé dos cosas. En primer lugar que la mayoría de los periodistas que entrevistaban a Macri, por no decir todos, no se habían tomado el trabajo de leer el fallo de la Cámara. El grado de superficialidad con que preguntan es pavoroso. En segundo lugar los legisladores de la ciudad opositores tampoco deben haber leído el fallo de la Cámara porque si lo hubiesen leído y actuaran de buena fe no puede salir a crucificar a Macri tan rápidamente, porque así como ellos lo crucifican hoy, mañana los van a crucificar a ellos.
Otro tema que quedó en evidencia de esos debates es el alto grado de resentimiento, revanchismo y necedad con que hablan del tema llevando la cuestión a la represión de la década del 70. Con una facilidad espeluznante relacionan el caso de las escuchas en la Ciudad, con el gobierno militar.
Un párrafo aparte merece la postura de Carrió, que siendo abogada no puede decir que el fallo de la Cámara es impecable. Si para Carrió este es el tipo de justicia que debe imperar en la Argentina, entonces no tienen demasiadas diferencias con los Kirchner en su forma de entender el Estado de derecho. Con su postura y la de algunos de sus legisladores, Carrió deja de ser creíble en su discurso del contrato moral. Sería bueno que, sin mucha demora, rectifique su afirmación y no defienda a Macri, sino la existencia de una justicia independiente.
A esta altura de la nota vale la pena hacer una aclaración. A Mauricio Macri lo traté una sola vez en su casa, varios años atrás, cuando me invitó a desayunar e intercambiar ideas sobre el país. Una reunión de no más de una hora u hora y media. De manera que las líneas que estoy escribiendo no se fundan en una relación personal con el Jefe de Gobierno y mucho menos en una militancia mía en el PRO, porque no la tengo. Estas líneas solo pretenden manifestar mi profunda preocupación por la ausencia de una justicia confiable. De una oposición que parecía defender la institucionalidad del país y ahora sale con que como la Cámara lo dijo está bien, cuando basta asignarle una hora como máximo para leer unas 12 páginas que le dedica el fallo al caso Macri, para alarmarse con la facilidad con que aquí se puede procesar a una persona, basándose solo en “se sabía” (sin decir quién sabía) que tal cosa o la otra. O haciendo un carácter transitivo por el cual si A conoce a B, y B conoce a C, A no puede desconocer lo que hace C, argumento que usa la Cámara para confirmar el procesamiento del Jefe de Gobierno.
Empresarios que son apretados si no obedecen las órdenes del mandamás. Servicios de inteligencia que controlan a los ciudadanos. Organismos públicos que persiguen a contribuyentes por opinar diferente. Fuerzas de choque financiadas con la plata de esos mismos contribuyentes que son perseguidos. Parodias de juicio a periodistas que no piensan como el gobierno. Diarios opositores acosados con mil artimañas. Pánico en la gente de hablar por teléfono por si lo tiene pinchado. Actitudes de violencia para impedir actos de opositores como sufrieron Eduardo Duhalde, su señora esposa o Felipe Solá. ¿Qué es todo esto si no un primer paso hacia el terrorismo de estado, en que se usa el monopolio de la fuerza que se le delegó al Estado para atacar sistemáticamente a un sector de la sociedad, que es el que piensa diferente?
Hitler nunca dijo lo que pensaba anular la democracia hasta que llegó al poder y luego hizo una parodia de democracia para justificar sus barbaridades. Fidel Castro nunca se declaró comunista hasta que tuvo asegurado el poder y luego estableció una de las dictaduras más crueles y sangrientas de la historia. Ningún déspota ha declarado de antemano sus intenciones porque de ser así no tendría ni el apoyo de la población ni el de algunos de sus seguidores. Actúan solapadamente y mintiendo. Y luego, una vez que tienen el poder en sus manos, terminan asumiendo el poder absoluto y coartando todas las libertades.
Unos días atrás veía una vieja película sobre uno de los juicios de Nuremberg en que se juzga a los jueces que habían actuado bajo el gobierno nazi. Spencer Tracy encarna al magistrado norteamericano que juzga al juez supremo del nazismo, papel interpretado por Burt Lancaster, un hombre que en su momento había sido muy respetado por sus conocimientos de derecho. Hacia el final de la película, el ex juez alemán, habiendo sido sentenciado porque reconoce su culpabilidad, pide hablar con el juez americano. El americano lo va a ver a la cárcel y el ex juez nazi le dice que él nunca había imaginado que el régimen nazi podía llegar a cometer tantas atrocidades. El juez americano le contestó: siendo Ud. una persona que conoce de derecho, sabía que al primer fallo injusto que Ud. emitiera todo iba a terminar en una tragedia.
El caso Macri no es relevante en términos de si pierde su cargo o no. Lo relevante es que debería ser un fuerte llamado de atención de lo que le puede esperar a la Argentina si su población no despierta a tiempo de los atropellos institucionales que vive la república. Acá el tema del tipo de cambio ha dejado de ser relevante, porque lo que está en juego es el futuro de las más elementales libertades civiles. © www.economiaparatodos.com.ar
Ley “Mordaza a Internet” (en Argentina)
Les decía hace un par de días que en Argentina cada semana tenemos una sorpresa. Puede fallar la ley de gravedad, pero este axioma no falla. Cuando creemos que ya habíamos visto todos los disparates posibles, a algún político se le ocurre algo. Si no es la Presidente y su marido, son los legisladores.
Después de la Ley “K” de medios que se está tratando en estos días en el Senado de la Nación, se tratará (parece que el 16 de octubre) el Impuestazo TeKnológico. Y después de esa otra barbaridad, la máxima: una Ley Mordaza para Internet. ¡No inventan una buena!
No es el día de los tontos, ni de los santos inocentes, ni estoy alcoholizado. ¡Lo juro! Si no viera que el PDF está hospedado en el Senado creería que me están cargando (ver el proyecto de ley “S-0209/09″ en PDF).
Te recomiendo pasar por E | Laws, el blog de Roger Max Schultz (Abogado – U. B. A., Especialista en Derecho informático y telecomunicaciones) y leer el artículo, porque para qué te voy a repetir lo mismo, no te parece, y de paso mirás los comentarios.
El texto del proyecto de ley es un poco aburrido pero es cortito y fácil de leer, aunque interpretarlo legalmente… será tarea de mentes más brillantes, sin duda. Pero supongo que se dictará su inmediata inconstitucionalidad al ser promulgada la ley y todo el asunto será olvidado. O mejor dicho, recordado como otro bochorno más de los legisladores que supimos conseguir.
Leyendo el proyecto puede apreciarse, siendo un poco cándidos, que posee un sentido que no es malo. Lo que es pésimo es el texto –como ocurre con la Ley K de medios– que es en definitiva lo que nos va a regir, no las buenas intenciones. Y tengo derecho también a dudar de ellas.
Lo que resulta paradógico, es que este Frankenstein jurídico-tecnológico es impulsado por Guillermo Jenefes (Jujuy, FPV) que es ni más ni menos que… ¡el presidente de la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión!
Pero no nos metamos ahora a ver quién propone y quiénes apoyan (Carlos Reutemann y Roxana Latorre, ambos senadores santafesinos por el PJ) ni con qué intenciones, sino veamos el texto.
Este sería un buen momento para leer el texto del proyecto. Pero si no te atrae la idea, podés verte estos dos videitos:
Tampoco me quiero meter en este momento en el análisis estrictamente legal, ni constitucional. Quiero hacer por ahora unos comentarios que no llegan a ser técnicos, sino reflexiones que me surgen de conocer cómo son las cosas en Internet.
Me llama la atención, por ejemplo, que metan a la misma bolsa al tipo que supuestamente injuria, que al que provee el hosting, al buscador y al proveedor de acceso a Internet.
Pero siguiendo con el mismo criterio de penalizar a todos los que de alguna forma avalen, impulsen, permitan –o no impidan– la divulgación de la supuesta ofensa, estos senadores (lo siento, pero si los asesoran mal es culpa suya muchachos; son ustedes los que firman la ley y contratan ñoquis) se olvidaron del diseñador de la página, del que programó los scripts de publicación o las APIs, del técnico que mantiene la web, del redactor del artículo y del tipeador que cargó la información que no gusta. Y del jefe de redacción que autorizó la publicación. Y del Director. Y del moderador de los comentarios. Y del dueño y moderadores del foro o lista de correo. Y de las empresas que les dan servicios, entre otros, el de almacenamiento. Y por qué no también caerle con todo el peso de la ley al que financia la web y a todos los que publicitaron en ese sitio web o por lo menos en ese podcast, en ese número o edición o al menos en ese artículo. O comentario. O viñeta. O banner. O enlace (pasá el puntero del mouse por encima del enlace). Y cuídense también todos los opinadores que dejan sus comentarios o votaciones. ¿Van viendo el disparate?
Supongo que tratarán de crear un registro para individualizar a todos los medios –profesionales o no– y en una segunda etapa, a todos los internautas argentinos. Qué quilombo. Más lo pienso y más descabellado lo encuentro. ¿Ustedes no?
Pero siguiendo con esta joyita de proyecto, imaginen que la mitad de los blogs, sitios web, podcasts, etc., de la Argentina dicen que Néstor Kirchner es un ladrón (por ejemplo, haciendo referencia a los U$S 500.000.000 (quinientos millones de dólares, por la venta de YPF) que se llevó de la Provincia de Santa Cruz y del país) o que quiere dominar a la prensa mediante este proyecto autoritario de Ley “K” de medios.
Supongamos que se le crispan los nervios –lo que no sería raro– y entonces Kirchner (no sé cómo) les mandara una carta documento –porque los email, de servir para tales notificaciones, se pierden o son capturados por el sistema anti-spam– a CADA UNO de esos medios, Proveedores de Servicio Internet, empresas de Hosting y Buscadores –sin mencionar lo que se pueda decir en Facebook, Twitter y las otras quichicientas redes sociales o servicios– y que todos habiendo recibido la notificación den de baja “automágicamente” las noticias o comentarios, sin atender a ningún otro cuestionamiento legal, argentino o extranjero (porque muchos de esos servicios, alojamientos y buscadores están en el exterior), ¿creen que las empresas van a darle prioridad al reclamo de Kirchner? Habrán miles de reclamos similares. No alcanzará toda la producción de la pastera Botnia para imprimir todas las cartas que todos estaremos enviando a todo el mundo, aunque más no sea, para que se ocupen primero de nuestros reclamos y no de los de Kirchner. ¡Ay, pobres árboles! ¡Pobres proveedores de servicio Internet! ¡Pobres empresas de Hosting!
Pero si así y todo lograran parar la publicación o darla de baja luego de publicada, ¿creen que la noticia no se va a publicar en otro lado? Va a estar en toda la otra mitad de los medios. En todos los cachés y proxys. No es fácil borrar algo que se publica en Internet. Ni tampoco rápido.
Sí es fácil publicar y se distribuye a la velocidad de la luz. Piensen en la muerte de Michael Jackson. La noticia salió antes en Internet que en los medios tradicionales off-line. Piensen en la inmediatez de los Twitter o los Messenger, o los correos electrónicos. Una vez que le diste el clic… ¡No lo recuperás más! ¡Salió replicado en todas partes!
Pero además, toda la web, la blogosfera y la podcastfera harán sitios espejo y nos ayudarán a hospedar los contenidos censurados en otros países. La información seguirá circulando por mail, por twitts, por presentaciones de Powerpoint (pps), por streaming, por archivos adjuntos comprimidos o criptografiados. Por redes P2P. Por mensajería instantánea. Por newsgroups. Por redes anónimas. Cuando censuren un sitio, la información se pondrá en otro. Me adelanto a decir: en todos los otros.
¿No se dan cuenta de que están queriendo tapar el sol con el dedo?
En definitiva, con la sana intención o la excusa de querer perseguir el delito y las injurias –para los que ya hay leyes– van a crear una herramienta legal esperpéntica con la cual poder restringir la libertad de prensa y la libertad de expresión, por lo que no me resulta aventurado decir que este engendro jurídico, de promulgarse, se convertiría en una ley inconstitucional.
Estos legisladores son una joyita. ¡Pero una joya en bruto! Son taaaan burros, tan incapaces, que creen que pueden controlar la “Internet argentina”. Como si pudieran ponerle puertas al campo, al cielo o al espacio. ¿O verán tanta mansedumbre en el pueblo que no se pondrán colorados si lo intentan? ¿Hasta cuándo seguirán probando nuestra paciencia? Porque con estos tres proyectos de ley ya tenemos como para un buen cacerolazo, ¿no?
Esta ignorancia supina de las tecnologías de la información y las comunicaciones –que no sería tan grave si viniese de cualquier otro– pero sobre todo del desconocimiento de los derechos constitucionales, a su vez potenciados por la mayoría temporal del Frente Para la Venganza Victoria y sus circunstanciales aliados –en este caso, dos peronistas– tienen un poder de daño increíble, que con suerte cesará recién en marzo de 2010, que es cuando los nuevos –que no sé si buenos– legisladores comenzarán a trabajar.
A veces me pregunto si no sería mejor un país sin legisladores… ¿Para qué los queremos si las leyes no se cumplen? ¿Para qué los queremos si los jueces son dirigidos desde la Casa Rosada? ¿Para qué los queremos, si terminan votando lo que dice el Poder Ejecutivo –a veces sin leer– coimeando como denunció Pontaquarto o creando más problemas que soluciones? Pongámosle una corona a la Reina Cristina o al Emperador Néstor y en lugar del Congreso hagamos una gran playa de estacionamiento, que nos sería más útil y más barato.
Si siguen así, destruyendo –desde adentro– la democracia y la república en nombre del pueblo y las instituciones, los sufridos argentinos vamos a terminar añorando viejos tiempos donde había más orden, más garantías y más seguridad jurídica. Ojo, que demasiado a la izquierda es derecha.
Diputados que dan VERGÜENZA
Art. 32.- “El Congreso federal no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella la jurisdicción federal.” (Constitución Nacional de la República Argentina)

Ley "K" de medios: La mayoría impone la ley. Chau prensa libre.
Acaba de terminar la sesión del plenario de las tres comisiones de Diputados que trataban la Ley “K” de medios. Digo Ley “K” porque cada minuto que pasa me convenzo más de que así es: una ley que Néstor Kirchner usará para amordazar a la prensa que no le guste (no sólo la independiente) y para comprar él y sus amigos todos los medios que vayan a desguace de aquí a un año.
Y ha quedado demostrado el espíritu antidemocrático de esta ley durante la jornada de hoy (por ayer martes). Estuve viendo más o menos 7 u 8 horas de discursos. NO HUBO DEBATE, COMPATRIOTAS. Ningún debate. Los videos están para que los vea cualquiera, y el que no pueda dar crédito a la grabación, tal vez quiera consultar la versión taquigráfica de la Cámara.
Lo que hubo fueron sólo EXPOSICIONES y algunos encendidos DISCURSOS POLÍTICOS como los del diputado Julio Piumato (por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; del oficialista FPV) pero poco análisis del articulado del proyecto de ley.
Entre otros motivos, porque se les daba a los diputados un tiempo limitado (10 ó 15 minutos, estimo) para que pudieran decir todo lo que quisieran (o pudieran) de los 157 artículos (o más) mientras los otros hablaban por teléfono o charlaban entre sí hasta que se los llamaba a silencio y a respetar a quien estuviera en uso de la palabra. No ya a escuchar lo que dijera.
Se leyeron doscientas quince reformas a la ley, lo que tardó tres horas, luego hicieron un receso y se continuó con el tratamiento, sin darle tiempo a la oposición –ni a nadie– a poder leer (no digo estudiar) las modificaciones que el gobierno y sus lacayos resolvieron a puertas cerradas.
Hasta vi quejas de los diputados porque se leían cosas que no tenían por escrito. Mientras la mayoría oficialista apretaba el acelerador con la lectura, la oposición protestaba porque NO TENÍA TODAVÍA EL TEXTO con las reformas. Los diputados garabateaban en los márgenes de sus papeles, porque había una sola copia del proyecto y sus modificaciones por cada bloque.
Una ley que –dicen– se debatió en foros durante seis meses (lo que no es cierto), se trató entre los diputados en un plenario de tres comisiones, de unas 100/150 personas, en sólo UNA tarde.
No hubo debate. Cada uno dijo lo suyo y nadie del oficialismo contestó las preguntas de la oposición. Nadie de la mayoría oficialista contra-argumentó. Nadie explicó. Nadie aclaró. No se trató artículo por artículo. ¿O será que justo fui al baño a vomitar y me lo perdí?
Sólo pudimos escuchar los azorados espectadores una tras otra las objeciones y argumentaciones de la oposición, e incluso las de diputados como Eduardo Macaluse (Buenos Aires; SI) y Carlos Raimundi (Buenos Aires; SI) que teniendo críticas al proyecto oficial y habiendo presenciado la sesión hasta el final, aún así, habiendo sido testigos de esta payasada autoritaria, decidieron apoyar el dictamen de esta ley antidemocrática simplemente “porque es mejor que la que hay hoy”. No porque sea buena.
Hasta tenía el proyecto problemas en la redacción, con errores no sólo semánticos sino también con impresiciones y omisiones, y obviamente, ante cualquier duda, decidirá la Casa Rosada. ¿Estos delincuentes que están hoy, pensarán quedarse para siempre? ¿Qué van a decir cuando este monstruo se les vuelva en contra?
Así que los graves cuestionamientos realizados por Silvana Giudici (CABA; UCR), Fernando Iglesias (CABA; CC), Patricia Bullrich (CABA; CC), Miguel Bonasso (CABA; Diálogo por Bs.As.), Federico Pinedo (CABA; Propuesta Republicana) y otros que se me escapan, no fueron tenidos en cuenta y me animo a decir que pocos los escucharon.
Sobre el final del plenario, la titular de la comisión de Libertad de Expresión, Silvana Giudici (CABA; UCR), se retiró junto a otros diputados al sostener (ya había alertado antes) que: primero, no había quorum, y segundo, que mientras estaban todavía hablando los diputados, se estaba firmando ya el dictamen del plenario con la ausencia de los diputados (habiendo firmado en sus despachos), lo que según Giudici no es reglamentario, mientras las cámaras de televisión mostraban una sala casi vacía y un diputado que hablaba para las paredes.
Esto ya no es sobre lo que quieren o no quieren Kirchner o Clarín. Además de nuestro derecho a informarnos, además del derecho a no ser censurados, además del derecho a la libre expresión y a la libertad de prensa, y al derecho de propiedad –de quienes han construido sus empresas y poseen las licencias que este mismo gobierno prorrogó por diez años (hace 1 año)– además de todo eso, esto va más allá de lo que diga o no la ley. Ya es más básico. Es sobre cómo se hacen las leyes. Las leyes de nuestro país, las que nos van a regir a todos, salvo que seamos amigos de quien esté en el Poder Ejecutivo Nacional (o en su cama). Esto fue otro ATROPELLO A LA DEMOCRACIA.
Y todo esto, estimados compatriotas y lectores del mundo, LO VI POR TELEVISIÓN EN VIVO. Sucedió tal como lo cuento y hasta con un mayor dramatismo que le otorgan la voz y la imagen. ¡Y a los muy CANALLAS no les dio vergüenza!
¡Y después se llenan la boca hablando de Democracia, de República, de las “Instituciones” y de la “Honorable Cámara de Diputados de la Nación“. ¡HONORABLE LAS PELOTAS! ¡DELINCUENTES!
Así que hoy miércoles a las 10 de la mañana está citada una sesión especial y seguramente se dará media sanción a esta ley vergonzosa, que no solucionará nada y que creará más problemas.
Pasará al Senado para el jueves, donde el Vicepresidente Cobos volverá a ser el protagonista principal. Se espera que envíe el proyecto de ley a todas las comisiones posibles, de modo que su tratamiento se demore hasta la llegada –¡el 10 de diciembre!– de los nuevos legisladores que fueron votados el 28 de junio último, en su mayoría opositores. Ya veremos.
Si el proyecto se convierte en ley ahora, el año que viene el nuevo Congreso podría intentar derogarla o modificarla. Pero la Presidente seguramente la vetaría, como hizo con la exención impositiva para algunos sectores del campo afectados por la sequía que había votado por unanimidad el Congreso. ¿Y qué hará la Justicia? ¿Y los afectados?
Hemos sembrado vientos y no podremos cosechar otra cosa que no sean tempestades.
Ah, a propósito: que alguien les avise a estos SINVERGÜENZAS del “Para-lamento” que en Argentina no tenemos “Parlamento”, como han dicho todo el día, sino CONGRESO. O teníamos. Porque hace rato que en ese lugar sólo funciona una escribanía que firma todo lo que se le dicta desde la Casa de Gobierno. Y como hoy se pudo ver claramente, ya ni siquiera se molestan en disimularlo. ¡TRAIDORES!
Sobre la “Ley K” de medios
Les presento un conjunto de artículos que cuestionan la “Ley de Medios”, reiterando mi oposición a la misma.
Aprovecho la ocasión para solidarizarme con Clarín y sus funcionarios, a quienes trataron de intimidar ayer con más de 200 inspectores de la AFIP en la sede del diario y domicilios particulares, y cuyo titular pidió luego disculpas. Repudiable y bochornoso.
También reitero mi advertencia (aunque ayer hubo unanimidad): Señores periodistas: ¡Abran los ojos! Señores ciudadanos: ¡Despierten!
07-09-09. Detrás del apuro, una intención oculta. Por Carlos Pagni. 1/2
08-09-09. Más para el Estado, más para el caudillo. Por Carlos Pagni. 2/2
10.09-09. Duro documento de Adepa contra el proyecto oficial
10-09-09. Medios y coparticipación. Por Adrián Ventura
11-09-09. Unánime rechazo de las entidades periodísticas
11-09-09. El germen de una nueva etapa. Por Martín Rodríguez Yebra
11-09-09. Unión opositora contra la ley de medios. Por Gustavo Ybarra
11-09-09. Nunca tantos parecidos con Caracas. Por Joaquín Morales Solá
“El llamado progresismo latinoamericano está haciendo lo mismo que hacían con la prensa las dictaduras militares de hace tres décadas. Venezuela, la Argentina, Ecuador, Bolivia y Nicaragua tienen gobiernos democráticos por elección, pero están perdiendo esa condición en el ejercicio del poder.”
Detrás del apuro, una intención ocultaDetrás del apuro, una intención oculta
Ley de Medios “K”
Infografía: los multimedios (2007)
Texto y video: Cómo golpea la ley a los grandes medios (por Adrián Ventura)
Relacionada:
- Daniel Vila sobre los Kirchner (incluye video)
¿Viviendo en un termo digital?
Los periodistas tecnológicos (¿y su público?) suelen actuar como si vivieran en un termo digital.

¿Vivimos en un "termo" digital?
Hace unos días lo veía al periodista (especializado en tecnología) Ariel Corgatelli en su videopodcast “Infosertec TV” contando que lo habían asaltado, y con justa razón, alegrándose de saber que al menos no lo habían tirado del tren, como ha pasado en otras oportunidades. Aunque sólo le robaron el teléfono que utilizaba para traernos diariamente las noticias tecnológicas que nos interesan, le ocasionaron un gran perjuicio económico.
Estos asaltos en el tren los hemos podido ver en televisión, durante toda la semana pasada, en Todo Noticias (señal de TV por cable) en una serie de informes sobre cómo viajan en Buenos Aires, todos los días, ida y vuelta a sus trabajos y hogares: “Como vacas al matadero”.
Si no recuerdo mal, en el mismo episodio, Ariel nos contaba también que a otro colega, conocido blogger y podcaster argentino (también especializado en tecnología) Facundo Arena, le habían disparado en una pierna. Lo habían querido asaltar cuando salía en su automóvil, pero tuvo menos suerte. Afortunadamente ya está bien, recuperándose, pero estuvo, como él mismo lo cuenta: A 9 milímetros de la muerte.
Hace un par de años, también a mí me pusieron un revólver en las costillas, llegando del trabajo. Me afanaron un reloj que me había regalado una amiga para mi cumpleaños, las zapatillas que estaba pagando en cuotas y una campera barata, pero mía. No llevaba dinero ni documentos. Por suerte no terminé muerto ni lastimado, gracias a que los delincuentes no estaban drogados.
Sí, como se puede constatar en los diarios, esto es una ruleta rusa. Los delincuentes, con la pena de muerte en sus manos, andan sueltos. Mientras los indefensos ciudadanos, encerrados y con miedo.
A partir de entonces, le presto más atención a la marcha del país (y lo que veo no me lo guardo para mí solo), en lugar de aislarme en una burbuja tecnológica que me sería mucho más cómoda y divertida. Por eso también voy a votar… y no pongo cualquier boleta.
Lo que trato de decir es que, como lo demuestran estos casos, no podemos vivir aislados. Tarde o temprano, la esfera política, los asuntos éticos, la vida off-line, se mete en nuestra adictiva tecnosfera.
¡Salgamos del termo!
Sería bueno que nosotros, bloggers, podcasters, geeks, hackers, foreros, listeros, gamers, internautas y demás gente que poblamos la “tecnosfera digital”, salgamos del termo y pongamos el mate a funcionar. Además de hablar del nuevo iPod, de la última distribución de GNU/Linux y las últimas ideas de Google o Microsoft, dediquemos un poquito de tiempo y recursos intelectuales a informarnos, en función de opinar y concientizar a nuestro público, sobre otros temas un poco… “off-line” (dirán), como la pobreza o la inseguridad, y no sólo ocasionalmente, cuando nos afecta a nosotros en persona. A menos que nos parezca mejor esperar a que nos roben la notebook, el iPod, el teléfono… o se quiera tener privacidad en las comunicaciones.
Defensor del Software Libre como soy, por ético, solidario y eficiente antes que por gratuito, y convencido de la inherente maldad del software privativo, estoy acostumbrado a que me vean casi como un “fundamentalista” o “talibán” del software libre, casi siempre por aquellos que creen vivir en un mundo donde la tecnología (la herramienta) está desligada de la política (nuestras conductas). Son los que he bautizado como los “talibanes de la tecnología”.
Como sostenía en ese artículo, la tecnología y la política son cada vez más interdependientes, ya sea porque la tecnología se expande a todos los estratos y recovecos de la sociedad o porque los políticos hacen lo posible por controlarla. Si controlan la tecnología, controlan la información. ¿Hace falta que mencione para qué?
Tendemos a verlas separadas, como cuando estudiamos nuestros diversos sistemas: el óseo, el nervioso, el muscular, etc. Los abordamos por separado para su mejor estudio, pero no debemos olvidar que forman parte de un todo. Son interdependientes.
Volviendo a la tecnología, de la misma forma, hay otros temas que suelen subestimarse, y hasta desecharse, por calificarlos apresuradamente de “temas políticos”, como si por eso no pudieran estar fuertemente vinculados a lo tecnológico e impactando de lleno sobre nuestra vida online y offline. Veamos algunos ejemplos:
- Impuestazo teKnológico (del 30%, que ya tiene media sanción de Diputados y se trata esta semana en el Senado)
- Canon Digital (impuesto a todo lo que pueda almacenar música, para “compensar” por “piratería”)
- Agenda Digital Argentina (ni menciona siquiera al Software Libre)
- Moderna quema de libros (proceso contra el profesor de filosofía –argentino– Horacio Potel)
- Brechas digitales (sí, hay más de una)
- Derechos de autor, de distribución, patentes y propiedad intelectual (las limitaciones a la cultura y al desarrollo)
- Proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (o cómo terminar con la poca Prensa independiente que queda; mismo que anda dando vueltas por las Universidades, sin verdadero debate, e ingresará próximamente al Congreso)
- Intercepción ilegal de correos electrónicos y teléfonos (tema reflotado hace unos días por el ex-Jefe de Gabinete K)
- Voto electrónico (¡Dios nos ayude si se hace realidad!)
- La criminalización de la tecnología P2P (intercambio de archivos)
- La implantación de videocámaras en todas partes (¿quién vigila a los vigilantes?)
- Un Estado Totalitario Global (en todas partes se cuecen habas)
Sí, son tantos temas y tan importantes que hasta a mí me asombró cuando vi la lista. Y no es exhaustiva. Esos ejemplos seguramente no son exclusivos de la Argentina y pueden ser reconocidos por los lectores de otros países como parte de su propia agenda nacional. Sin embargo, los argentinos tenemos otros dos problemas…
Matrimonio presidencial
Les comento, a todos los distraídos, sean productores o receptores de información digital, que nuestra pareja gobernante no es muy amiga de la libertad de prensa y su contracara: el derecho a informarse.
Los Kirchner quieren todo el poder para ellos y su “asociación ilícita” (en mi barrio le decimos “banda de ladrones”). Para muestra, un botón. O tres:
- “Facultades legislativas Delegadas” (el Congreso delega en la Presidente la facultad de dictar leyes)
- “Superpoderes Presupuestarios” (manejo discrecional del presupuesto, eludiendo lo establecido por el Congreso)
- “DNU” o “Decretos de Necesidad y Urgencia” (decretos para casos de emergencia)
… todos inconstitucionales, pero aprobados en el Congreso con apoyo de los infames traidores a la patria (Art.29 CN)– y no vacilarán en avanzar, aún más, también sobre nuestros derechos a informar y ser informados.
Bien podría ilustrar este punto con dos o tres fotos de nuestra hipócrita Cristina Fernández: Una, del brazo del dictador cubano Fidel Castro. Otra, con el dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema. Y otra más, con el déspota venezolano Hugo Chávez, quien viene de cerrar un canal de TV y decenas de radios.
Propuesta
Les propongo, sin excluir a quienes son directos o indirectos beneficiarios de nuestro pasatiempo o trabajo (ya sea textos, imágenes, audio, videos…) pero sobre todo, a mis colegas periodistas del rubro tecnológico, que dejemos de vivir en un “termo digital”. Veamos un poco más allá de la esfera tecnológica que tanto nos gusta, para poder defenderla (y defendernos) antes de que nos la cercenen y encarezcan aún más. Los peligros que acechan a la libertad de prensa están a la vista, y más impuestos a la tecnología se votan esta misma semana.
Producimos información. Sobre tecnología. No resignemos ninguna de las dos cosas. ¿Con qué libertad vamos a trabajar si esta gente sigue avanzando sobre la división de poderes? ¿Para quiénes vamos a producir contenidos tecnológicos si la pobreza (40%) y los precios de la tecnología siguen aumentando? ¿Acaso no somos personas, ciudadanos, antes que periodistas de tecnología?
Pues actuemos en consecuencia. Y empecemos ya, porque mucho tiempo no hay.
“Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos.” Martin Luther King.
Lectura complementaria
Una buena: Nelson Castro ahora en Mitre

Un periodista honesto que vuelve después de la censura de los Kirchner.
Las críticas al gobierno cleptocrático y suicida de los Kirchner ya no se pueden parar, ni aunque derriben la antena de una radio (como pasó a una radio chaqueña que hablaba sobre la epidemia del Dengue). Son tan groseros sus errores y tan poco republicanos en sus funciones que ya muchos nos hemos dado cuenta de que son parte de la vieja política, la que no queremos más para nuestro castigado país.
Hay que decir que el castigo viene más de la clase política que del Dengue o de la crisis internacional (sólo Néstor, Cristina y algún ñoqui podrían decir lo contrario) pero también hay que decir que no han llegado en paracaídas: nosotros los hemos votado. Así que si bien la culpa no es nuestra, sí son nuestra responsabilidad.
Ahora podemos enmendar nuestro error el 28 de junio, votando a diputados y senadores nacionales de la oposición (que para decirlo mal y pronto, los hay de izquierda, de centro y de derecha) para que este par de DELINCUENTES que están en Olivos ya no puedan contar con la mayoría automática del resto de la banda.
Nosotros mismos los volveremos a sacar de nuestro camino hacia un país en serio. Y también serán juzgados.
Periodistas honestos como el Dr. Nelson Castro nos ayudarán a ver la realidad tal como es (o por lo menos tal como la ve él), y a pensar en las cosas que nos van sucediendo como Nación. Porque no se trata de que todos los periodistas digan lo mismo que nosotros pensamos, sino de que no nos mientan. Porque hay periodistas que mienten, porque les pagan para hacerlo o porque los presionan para que no digan lo que querrían decir.
Me alegro de que luego de la censura kirchnerista en Radio Del Plata (la compró Electroingeniería, una empresa amiga del gobierno y le levantaron el programa, que tenía contrato hasta fin de 2009) esté desde ayer en el aire de Radio Mitre.
No olviden chequear si una FM local retransmite la señal, y los que están lejos lo pueden escuchar también por Internet, de lunes a viernes a las 18:00, y por la señal de cable TN, los jueves a las 22:00 (con repetición a la 01:00), en “El Juego Limpio”.
Un tanto ganado para la libertad de expresión.
La historia completa en Lo que pasa: Nelson Castro habló de censura en su programa de AM.
Nuestra Libertad en peligro

Esto entienden los Kirchner por libertad de expresión.
No debe ser ninguna novedad para vos, vivas o no en Argentina, que te diga que la libertad (la tuya) está amenazada.
En el caso de Argentina, servicios de inteligencia que espían ilegalmente para el gobierno en lugar de hacerlo subordinado a las leyes y a favor de la sociedad, cámaras de circuito cerrado por todas partes, rejas, alarmas, perros, casetas, autos blindados, countrys, guardias vecinales, etc., no te quitan la palabra inseguridad de la boca.
Podrías pensar que te falta seguridad. Pero lo que te falta realmente son grados de Libertad. Vos estás en tu propia cárcel, física y emocional.
A la cárcel física la describí en el primer párrafo. Después tenés una carcel emocional: Vivís mirando sobre tu hombro, pendiente de a qué hora llegan tus hijos, o pensando si tus abuelos, nietos o amigos llegarán a salvo.
Y ahora: la falta de libertad intelectual.
La describo así, en tres facetas, solamente con fines analíticos y didácticos, no porque crea que haya tres libertades separadas.
El gobierno corrupto de los Kirchner sigue amordazando/comprando/echando a la prensa independiente. El último caso que conozco fue la terminación del contrato del periodista Nelson Castro para su programa de radio. Igual lo podés ver todos los jueves en su programa televisivo “El Juego Limpio”, por TN (también por Internet).
La semana pasada, en pleno kilombo debate público-mediático por el posible adelantamiento de las elecciones legislativas, en medio de un nuevo paro del Campo (hasta el viernes) con campesinos en las rutas, con citadinos haciendo lo que pueden para defenderse de la ola de inseguridad, con problemas económicos (que no vienen del exterior) y sociales (que no son de ahora) gravísimos, la Presidente (no “presidenta”) no tiene mejor idea (en realidad, la debe haber tenido su marido, el ex-presidente en funciones) que anunciar un anteproyecto que podría convertirse (no se sabe si con los actuales legisladores o con los electos en junio u octubre) en una nueva ley de radiodifusión. Enterate de la noticia:
- El Gobierno podría intervenir en los contenidos de los medios
- Alertó Carrió que el proyecto para reformar la ley de Radiodifusión “pone a todos de rodillas”
- Carrió y la UCR rechazaron el plan oficial sobre radiodifusión
Y leé esta opinión de un periodista especializado: ¿Usted le daría a cuidar su perrito a Cruella de Vil?
Por supuesto, esto se hace con fines electorales, igual que el adelantamiento de las elecciones. No porque le convenga al país, sino porque le conviene al Gobierno Nacional, es decir, a Néstor Kirchner.
Pero la libertad de prensa (ejercida por los periodistas) y la libertad de expresión (la que tenemos todos), no tienen mejor suerte en el ciberespacio. Fijate:
- Los dueños de la cultura vs Horacio Potel
- Preguntas Frecuentes sobre el Canon Digital
- (Y dejo el tema del software privativo a un costado porque es tema recurrente en este blog).
Me pregunto cuánto tardarán los Kirchner en querer controlar a los blogs, a los podcasts, videocasts…
Empezá a tomar conciencia (y hacé lo que puedas), porque mucho tiempo no hay.
























