Defendamos la Constitución, no al gobierno
Los representantes del pueblo elegidos democráticamente no pueden hacer lo que se les dé la “real” gana porque no se los elige Reyes o Reinas, sino funcionarios que deben respetar el orden constitucional.
Aclaración: Aunque su uso correcto implique la suma de los tres poderes, utilizo aquí la palabra “gobierno” aludiendo al Matrimonio Presidencial y sus secuaces en ambas cámaras del Congreso, sin obviar Gobernadores, intendentes y gremialistas, entre otras yerbas.

Defendamos la Constitución, no al gobierno.
A partir de este artículo de Santiago Kovadloff, “El ascenso y el descenso”, con el que no puedo por principios disentir, y recordando los comentarios que en el mismo sentido suele hacer Nelson Castro, otro periodista crítico del gobierno, no obstante me animo a expresar en voz alta algunos pensamientos relacionados con el apoyo irrestricto a la “democracia” o al sistema constitucional, como bien expone la editorial de La Nación.
Cuando los argentinos nos manifestamos a favor del sistema “democrático”, ¿qué es lo que realmente queremos decir?
Cuando un ex-presidente en funciones se identifica con un partido, un partido con un gobierno, un gobierno con el Estado y el Estado con la democracia, pareciera que una crítica (constructiva o no) a cualquier eslabón de esta maldita cadena fuese un dardo envenenado dirigido al sistema democrático. No es así.
Un hombre no es un partido, a menos que éste lo apoye sin límites. Un partido, representa a una parte del electorado, mientras que el gobierno nacional representa a todos los argentinos. El gobierno son personas que van y vienen con el ritmo de las elecciones, pero no son el Estado: sólo lo administran temporalmente en nuestro nombre.
La democracia, gobierno del pueblo a través de sus representantes, es elegir mediante el voto un gobierno para que administre el Estado para beneficio de la Nación, que viene a ser la gente. Democracia es ir y votar, en nuestro caso, cada cuatro años. Pero en muchos lugares se ha votado –y se sigue haciendo, como en Cuba– sin que haya opciones ni libertades. Obviamente lo que queremos los argentinos no es ir y votar mientras se restringen nuestras libertades, como la libertad de expresión (ver Ley “K” de medios y Ley Mordaza a Internet).
Siendo más precisos en la elección de las palabras, lo que garantiza nuestros derechos y libertades es el sistema republicano, es decir, la división de poderes. ¿Y eso dónde está escrito? En la Constitución Nacional, desde 1853. Según nuestra Carta Magna, los argentinos tenemos –o deberíamos tener– un sistema representativo, republicano y federal.
Los representantes del pueblo elegidos democráticamente por el voto no pueden hacer lo que se les dé la “real” gana porque no se los elige Reyes o Reinas, sino funcionarios que deben respetar el orden constitucional que juran defender, cumplir y hacer cumplir.
De modo que para ser correctos, lo que debemos defender es nuestro sistema republicano de gobierno, el poder equilibradamente repartido por la Constitución entre los tres poderes –Legislativo, Ejecutivo y Judicial– resguardando la libertad de expresión como derecho fundamental de los ciudadanos, no sólo “votantes”.
Por todo ello, criticar al gobierno no significa poner en duda al sistema republicano de gobierno. No hay ninguna actitud “destituyente”, como nos quieren hacer creer la Presidente y su marido.
Entonces, pregunto: ¿Qué es lo que debemos priorizar, la Constitución o quien esté circunstancialmente en el Poder Ejecutivo Nacional?
No hay ninguna actitud golpista en querer (y vocear) un cambio de gobierno, que no de sistema. Estamos en nuestro derecho. Queremos respeto por el Estado de Derecho, no la imposición de las arbitrariedades a las que patoteramente nos han venido acostumbrando.
Parece haber gente que confunde una cosa con la otra, fruto de su mala educación cívica. Constitución NO es lo mismo que Poder Ejecutivo Nacional, ni mucho menos igual a Kirchner, aunque éste lo controle cual marioneta.
Igual equivocación o ignorancia se puede apreciar entre Diputados y Senadores que andan confundiendo “Parlamento” con su lugar de trabajo, ¡que se llama “Congreso“! El sistema parlamentario es otra cosa. Deberían asistir más seguido.
Ciudadanos, periodistas y legisladores, diciéndose “democráticos” –¿les gustará votar y nada más?– están apoyando –a regañadientes– a quienes han hecho todo por destruir –y lo siguen haciendo– el sistema republicano que establece la Constitución.
Lo que los periodistas en particular y los ciudadanos en general debemos proteger es la Constitución Nacional, no al Presidente, o en este caso, a “la Presidente”. Y digo “Presidente” no aludiendo a quien en verdad toma las decisiones en Olivos, sino porque tal es el cargo que la Constitución le permite ejercer –y por el cual juró– Cristina Fernández de Kirchner: “Presidente de la Nación Argentina“. Debiera leerla más seguido.
Que alguien también le diga a Agustín Rossi, jefe del kirchnerismo en Diputados y primer alcahuete de Lupín, que el Vicepresidente Cobos NO es parte del Poder Ejecutivo. El PEN es desempeñado por un solo ciudadano, en este caso, ciudadana: la señora Presidente (ya dijimos que no es “Presidenta”). No sé si no lo sabe, lo que ya es grave, o convenientemente se le olvida, lo que es peor, porque denota su intención de distorsionar la realidad para manipular la voluntad popular a su favor, o la de su jefe político.
Obviamente, no estoy diciendo que alguien vaya a la Casa Rosada a sacar a los Kirchner y su banda de delincuentes. Quédense tranquilos. Los militares no lo harán, no tienen con qué y ya aprendieron la lección. Los políticos no lo harán, porque temen ser arrastrados por los acontecimientos, como en 2001, y no quieren que les explote el país en las manos. Tal vez esperan, secretamente, que les explote a quienes lo han venido activando desde 2003. Y francamente, no creo que el paranoico matrimonio esté pensando en tomarse el helicóptero por propia iniciativa, aunque acaban de alquilar 2 más y otros 8 aviones, totalizando 5 helicópteros y 11 aviones a su disposición. Tal vez sea para trasladar los aplaudidores oficiales.
Tenemos que hacer todo lo que podamos para que Néstor Cristina termine su mandato el 10 de diciembre de 2011. Eso sí: Todo lo que se pueda dentro de lo que marca la Constitución. Pero no olvidemos que nuestra ley fundamental establece la forma de destituir, mediante juicio político, tanto al Presidente como –ojo al piojo– también al Vicepresidente. Visto está que quien gobierna es Néstor Kirchner y es quien preside la asociación ilícita, entre otros actos de corrupción por los cuales ya lo empieza a investigar el Poder Judicial.
Todo el procedimiento se puede hacer, con mucho ruido, pero sin ir contra el sistema republicano (o como nos gusta decir: “democrático”). Acusa Diputados y juzga el Senado. No hay por qué alarmarse si se respeta la Constitución, sobre todo los que juraron “observar y hacer observar fielmente la Constitución de la Nación Argentina”, tarea que no están desempeñando si nos atenemos aunque más no sea a esta Ley “K” de medios, donde no hubo debate ni Cámara Revisora. Sólo obediencia debida a la Casa Rosada.
Menciono esta alternativa porque hay gente que no la conoce, y cree estar condenada a padecer esta cleptocracia de inútiles y autoritarios pendencieros hasta el fin de 2011. Nuestra Constitución no nos obliga a tal sacrificio.
Además, lo menciono porque es una posibilidad que no se le escapa a quien esté atento –discursos mentirosos que ya nadie cree y 23% de imagen positiva, derivados de problemas económicos postergados y disputas políticas sin fin– y que podría estar apareciendo en el horizonte. La crispación no se detiene y el hartazgo, como se ha medido, ya es palpable.
Menos mal que los políticos opositores (Elisa Carrió, Julio Cobos, Carlos Reutemann, Mauricio Macri, etc.) son todos respetuosos de las instituciones y no aloKados. No piden la renuncia de nadie ni andan haciendo líos en la calle. Al contrario, mientras el gobierno enciende fogatas, la oposición las anda apagando y calmando a la gente, pidiendo paciencia [video de Carrió] y llamando al diálogo [carta de Cobos, en PDF].
Por menos que un impuestazo –de 400% en gas y otro tanto en energía eléctrica, sin mencionar al impuestazo rural, y al ya cercano impuestazo teKnológico– a otro gobierno lo hubieran echado. Hace rato. Como pasó con Alfonsín (paros generales interminables), y más recientemente, con los derrocamientos de De la Rúa y Rodríguez Saá. ¿O alguien cree que se fueron solos, por acción de las cacerolas? Los golpistas de ayer, hoy están en sus sillones y bancas.
Personalmente, me gustaría que los Kirchner no empeoraran más las cosas –estaría negando la realidad– y terminaran su gobierno el 10 de diciembre de 2011 habiendo sido derrotados aplastantemente por alguien honesto –cualidad imprescindible– y con aunque sea un poco de sentido común. No pido que nos parezcamos a Brasil, Chile o Uruguay. No pido mucho, sólo liberarnos de este lastre y tener un país más o menos normal.
Sí, deben llegar al 2011 y ser derrotados en las urnas –me dirán– para que no queden dudas a nadie del mal que le han hecho al país, y de que por fin nos hemos dado cuenta y hecho algo al respecto, y porque hay que conservar la democracia. Ya expliqué que lo que debemos conservar es la República, no el gobierno. Seguir votando mientras la Constitución es violada sistemáticamente no tiene ningún sentido. A menos que querramos otro récord Guinnes: el de tontos masoquistas.
Pero hay otro punto que merece tenerse en cuenta.
¿Implica este deseo de no interrumpir el mandato presidencial que debamos ayudar a los Kirchner a llegar al 2011 a toda costa? ¿Qué significa cueste lo que cueste? ¿Qué esperamos para reaccionar? ¿Otro corralito-corralón-pesificación? ¿Esperamos a que terminen de destruir al sector agropecuario? ¿Esperamos a que haya 51% de pobreza? ¿Esperamos a que la inseguridad nos mate un familiar? ¿Esperamos a que en nombre de la mera mayoría de los votos terminen con la propiedad privada (jubilaciones), nuestras libertades (de expresión y de prensa), la República y el “estado de derecho”? ¿Cuánto nos costará esperar dos años más? ¿Estás dispuesto VOS –por vos y los tuyos– a pagar ese precio, por este gobierno? Probablemente, la mayoría de quienes lean esto estarán en una ciudad grande, usando banda ancha, con un techo, una cama caliente y sus necesidades básicas satisfechas. Pero pensemos aunque más no sea por un momento en el resto de los argentinos que no tienen tanta suerte.
Pongamos en la balanza también que los nuevos legisladores recién comenzarán a trabajar en marzo (y la Presidente tiene derecho a vetar), y faltan todavía dos años más para que esta pesadilla termine. ¿Querrán los menos favorecidos seguir pagando el precio? ¿Tenemos nosotros derecho a hacer que lo paguen?
Habrá que ir con mucho cuidado, porque es mucho el poder de daño que todavía tiene el matrimonio.
No se lea esto como una incitación a la violencia o al golpe institucional, sino a pensar y manifestarnos (aprovechemos que todavía se puede) con las herramientas que nos da la Constitución. Vale la pena invertir unos pesos en ese librito. Allí están escritos nuestros derechos y garantías.
Puede que los Kirchner busquen victimizarse para echarle la culpa –y los problemas que fueron sembrando– a otro. Pero sobre todo, tengamos bien en claro que una cosa es defender el sistema constitucional, y otra muy distinta, al gobierno.
Artículo relacionado:
Pensé que tendría que agregarle un verso más al poema de Martin Niemöller, pero no.
Diputados que dan VERGÜENZA
Art. 32.- “El Congreso federal no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella la jurisdicción federal.” (Constitución Nacional de la República Argentina)

Ley "K" de medios: La mayoría impone la ley. Chau prensa libre.
Acaba de terminar la sesión del plenario de las tres comisiones de Diputados que trataban la Ley “K” de medios. Digo Ley “K” porque cada minuto que pasa me convenzo más de que así es: una ley que Néstor Kirchner usará para amordazar a la prensa que no le guste (no sólo la independiente) y para comprar él y sus amigos todos los medios que vayan a desguace de aquí a un año.
Y ha quedado demostrado el espíritu antidemocrático de esta ley durante la jornada de hoy (por ayer martes). Estuve viendo más o menos 7 u 8 horas de discursos. NO HUBO DEBATE, COMPATRIOTAS. Ningún debate. Los videos están para que los vea cualquiera, y el que no pueda dar crédito a la grabación, tal vez quiera consultar la versión taquigráfica de la Cámara.
Lo que hubo fueron sólo EXPOSICIONES y algunos encendidos DISCURSOS POLÍTICOS como los del diputado Julio Piumato (por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; del oficialista FPV) pero poco análisis del articulado del proyecto de ley.
Entre otros motivos, porque se les daba a los diputados un tiempo limitado (10 ó 15 minutos, estimo) para que pudieran decir todo lo que quisieran (o pudieran) de los 157 artículos (o más) mientras los otros hablaban por teléfono o charlaban entre sí hasta que se los llamaba a silencio y a respetar a quien estuviera en uso de la palabra. No ya a escuchar lo que dijera.
Se leyeron doscientas quince reformas a la ley, lo que tardó tres horas, luego hicieron un receso y se continuó con el tratamiento, sin darle tiempo a la oposición –ni a nadie– a poder leer (no digo estudiar) las modificaciones que el gobierno y sus lacayos resolvieron a puertas cerradas.
Hasta vi quejas de los diputados porque se leían cosas que no tenían por escrito. Mientras la mayoría oficialista apretaba el acelerador con la lectura, la oposición protestaba porque NO TENÍA TODAVÍA EL TEXTO con las reformas. Los diputados garabateaban en los márgenes de sus papeles, porque había una sola copia del proyecto y sus modificaciones por cada bloque.
Una ley que –dicen– se debatió en foros durante seis meses (lo que no es cierto), se trató entre los diputados en un plenario de tres comisiones, de unas 100/150 personas, en sólo UNA tarde.
No hubo debate. Cada uno dijo lo suyo y nadie del oficialismo contestó las preguntas de la oposición. Nadie de la mayoría oficialista contra-argumentó. Nadie explicó. Nadie aclaró. No se trató artículo por artículo. ¿O será que justo fui al baño a vomitar y me lo perdí?
Sólo pudimos escuchar los azorados espectadores una tras otra las objeciones y argumentaciones de la oposición, e incluso las de diputados como Eduardo Macaluse (Buenos Aires; SI) y Carlos Raimundi (Buenos Aires; SI) que teniendo críticas al proyecto oficial y habiendo presenciado la sesión hasta el final, aún así, habiendo sido testigos de esta payasada autoritaria, decidieron apoyar el dictamen de esta ley antidemocrática simplemente “porque es mejor que la que hay hoy”. No porque sea buena.
Hasta tenía el proyecto problemas en la redacción, con errores no sólo semánticos sino también con impresiciones y omisiones, y obviamente, ante cualquier duda, decidirá la Casa Rosada. ¿Estos delincuentes que están hoy, pensarán quedarse para siempre? ¿Qué van a decir cuando este monstruo se les vuelva en contra?
Así que los graves cuestionamientos realizados por Silvana Giudici (CABA; UCR), Fernando Iglesias (CABA; CC), Patricia Bullrich (CABA; CC), Miguel Bonasso (CABA; Diálogo por Bs.As.), Federico Pinedo (CABA; Propuesta Republicana) y otros que se me escapan, no fueron tenidos en cuenta y me animo a decir que pocos los escucharon.
Sobre el final del plenario, la titular de la comisión de Libertad de Expresión, Silvana Giudici (CABA; UCR), se retiró junto a otros diputados al sostener (ya había alertado antes) que: primero, no había quorum, y segundo, que mientras estaban todavía hablando los diputados, se estaba firmando ya el dictamen del plenario con la ausencia de los diputados (habiendo firmado en sus despachos), lo que según Giudici no es reglamentario, mientras las cámaras de televisión mostraban una sala casi vacía y un diputado que hablaba para las paredes.
Esto ya no es sobre lo que quieren o no quieren Kirchner o Clarín. Además de nuestro derecho a informarnos, además del derecho a no ser censurados, además del derecho a la libre expresión y a la libertad de prensa, y al derecho de propiedad –de quienes han construido sus empresas y poseen las licencias que este mismo gobierno prorrogó por diez años (hace 1 año)– además de todo eso, esto va más allá de lo que diga o no la ley. Ya es más básico. Es sobre cómo se hacen las leyes. Las leyes de nuestro país, las que nos van a regir a todos, salvo que seamos amigos de quien esté en el Poder Ejecutivo Nacional (o en su cama). Esto fue otro ATROPELLO A LA DEMOCRACIA.
Y todo esto, estimados compatriotas y lectores del mundo, LO VI POR TELEVISIÓN EN VIVO. Sucedió tal como lo cuento y hasta con un mayor dramatismo que le otorgan la voz y la imagen. ¡Y a los muy CANALLAS no les dio vergüenza!
¡Y después se llenan la boca hablando de Democracia, de República, de las “Instituciones” y de la “Honorable Cámara de Diputados de la Nación“. ¡HONORABLE LAS PELOTAS! ¡DELINCUENTES!
Así que hoy miércoles a las 10 de la mañana está citada una sesión especial y seguramente se dará media sanción a esta ley vergonzosa, que no solucionará nada y que creará más problemas.
Pasará al Senado para el jueves, donde el Vicepresidente Cobos volverá a ser el protagonista principal. Se espera que envíe el proyecto de ley a todas las comisiones posibles, de modo que su tratamiento se demore hasta la llegada –¡el 10 de diciembre!– de los nuevos legisladores que fueron votados el 28 de junio último, en su mayoría opositores. Ya veremos.
Si el proyecto se convierte en ley ahora, el año que viene el nuevo Congreso podría intentar derogarla o modificarla. Pero la Presidente seguramente la vetaría, como hizo con la exención impositiva para algunos sectores del campo afectados por la sequía que había votado por unanimidad el Congreso. ¿Y qué hará la Justicia? ¿Y los afectados?
Hemos sembrado vientos y no podremos cosechar otra cosa que no sean tempestades.
Ah, a propósito: que alguien les avise a estos SINVERGÜENZAS del “Para-lamento” que en Argentina no tenemos “Parlamento”, como han dicho todo el día, sino CONGRESO. O teníamos. Porque hace rato que en ese lugar sólo funciona una escribanía que firma todo lo que se le dicta desde la Casa de Gobierno. Y como hoy se pudo ver claramente, ya ni siquiera se molestan en disimularlo. ¡TRAIDORES!
Así, sin debate apropiado ni consenso, NO
“Quien piensa que nunca será afectado, termina siendo la siguiente víctima.” Santiago Kovadloff
Mañana a la tarde se estaría tratando la Ley K de Medios, la ley de medios con la que Néstor Kirchner pretende destruir a Clarín, terminar con los grandes medios (divide y reinarás) y de paso hacer jugosos negocios.
Los aspectos económicos y sociales de este mega-proyecto de ley son importantísimos, pero lo es más aún conservar la libertad de prensa, que nos permite saber lo que hacen las autoridades con el poder que les hemos dado. Con esta ley, vayamos despidiéndonos de la libertad de expresión. O mejor dicho, vayámonos acostumbrando a la idea de la censura, la autocensura y un país más violento. Porque las voces críticas no se van a quedar calladas.
Una ley de semejante importancia y envergadura (son 158 artículos, en 170 páginas) no puede tratarse en 15 días, ni votarse sin debates, ni audiencias públicas federales, ni “ganarse” por un puñado de votos.
Por eso me opongo a que la ley se sancione. Y esas son cuestiones previas al contenido mismo del proyecto, que de eso podemos hablar largo y tendido. Pero independientemente de todos los foros o debates que puedan darse en las provincias, el que no puede faltar es el del Congreso Nacional, que es donde están –se supone– nuestros representantes y quienes representan a las provincias.
Pareciera que los Kirchner otra vez han logrado reunir los votos en Diputados para que este proyecto de ley se apruebe la madrugada del jueves en Diputados, y pase al Senado donde la oposición es más fuerte y se prevé que el Vicepresidente (que preside la Cámara Alta) la gire a todas las comisiones, de modo que la ley se analice y debata hasta que llegue el 10 de diciembre, cuando juren los nuevos legisladores. Otra vez Cobos inclinando la balanza. Espero que su voto sea más decidido esta vez.
Para que te hagas una idea de lo compleja que es esta ley, te hice un gráfico donde seguramente me olvido de algo. Hace clic en la imagen para verla en grande:
Sobre la “Ley K” de medios
Les presento un conjunto de artículos que cuestionan la “Ley de Medios”, reiterando mi oposición a la misma.
Aprovecho la ocasión para solidarizarme con Clarín y sus funcionarios, a quienes trataron de intimidar ayer con más de 200 inspectores de la AFIP en la sede del diario y domicilios particulares, y cuyo titular pidió luego disculpas. Repudiable y bochornoso.
También reitero mi advertencia (aunque ayer hubo unanimidad): Señores periodistas: ¡Abran los ojos! Señores ciudadanos: ¡Despierten!
07-09-09. Detrás del apuro, una intención oculta. Por Carlos Pagni. 1/2
08-09-09. Más para el Estado, más para el caudillo. Por Carlos Pagni. 2/2
10.09-09. Duro documento de Adepa contra el proyecto oficial
10-09-09. Medios y coparticipación. Por Adrián Ventura
11-09-09. Unánime rechazo de las entidades periodísticas
11-09-09. El germen de una nueva etapa. Por Martín Rodríguez Yebra
11-09-09. Unión opositora contra la ley de medios. Por Gustavo Ybarra
11-09-09. Nunca tantos parecidos con Caracas. Por Joaquín Morales Solá
“El llamado progresismo latinoamericano está haciendo lo mismo que hacían con la prensa las dictaduras militares de hace tres décadas. Venezuela, la Argentina, Ecuador, Bolivia y Nicaragua tienen gobiernos democráticos por elección, pero están perdiendo esa condición en el ejercicio del poder.”
Detrás del apuro, una intención ocultaDetrás del apuro, una intención oculta
Ley de Medios “K”
Infografía: los multimedios (2007)
Texto y video: Cómo golpea la ley a los grandes medios (por Adrián Ventura)
Relacionada:
- Daniel Vila sobre los Kirchner (incluye video)
Hay que hacer sacrificios prácticos por la libertad
“Hay programas para hacer casi todo. Y también video. Pero eso no es lo importante. Si alguien que vive bajo un imperio, y tiene la posibilidad de alcanzar la libertad, pregunta por la pérdida de algunos lujos, hace una pregunta tonta, que revela que él no valora su libertad. Hay que hacer sacrificios prácticos por la libertad.”
Richard Stallman, en entrevista con Clarín, Arg.,29-08-2009.
Debaten en Diputados las facultades delegadas

Comenzó el debate en comisión.
“El crucial debate por las facultades delegadas, entre las que se destaca la de fijar retenciones al agro, comienza hoy en el Congreso. (…)
En la antesala del debate, el oficialismo y la oposición dejaron claras sus posturas contrapuestas. Mientras que el kirchnerismo pretende prorrogar la cesión de facultades del Congreso al Poder Ejecutivo por dos años, la oposición pugnará por recuperar todas las atribuciones delegadas.” (La Nación)
Art. 29.- El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria. (Constitución Nacional)
Información relacionada: Constitución vs. República, Félix V.Lonigro, para LA NACIÓN.
Moderna Quema de Libros
Por si no lo sabías, eso es lo que están haciendo. Hoy en día las fogatas son electrónicas, pero también lo son los libros. Y lo peor de todo es que al lanzallamas lo lleva la “Cámara Argentina del Libro“.
Conocé el caso del profesor Horacio Potel en Argentina, y el de Amazon/Kindle en EE.UU (bueno, en realidad, le borraron los libros a clientes de todo el planeta). Pero según el país y según convenga, podrían elegir encarcelar a quienes los compraron, o algo peor. Eso pasa cuando se le da el poder a una sola empresa, cuando se usan DRM, cuando no se usa Software Libre.
En la Historia
El escritor Heinrich Heine escribió en 1821 “Ahí donde se queman libros se acaban quemando también seres humanos”..”— Dort, wo man Bücher verbrennt, verbrennt man am Ende auch Menschen (en su tragedia Almansor). Un siglo después, los nazis harían exactamente eso.
Más sobre la quema de libros en Wikipedia.
No olvides hacer clic en la imagen y sumarte a la campaña divulgando todo esto y usando alguno de los banners (en tu sitio, Facebook o fotolog).
¡Te conocemos, Cristina!
“El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventarse veinte más para sostener la primera.”
Alexander Pope (1688-1744) Poeta Británico.
No te vengas a hacer ahora, Cristina, la súperdefensora de los derechos humanos volando a Honduras… ¡Te conocemos, Cristina! ¡Si sos más falsa que propósito de año nuevo!
Nunca te interesó la Democracia, a menos que te votaran a vos o a tu marido, como demostraste en el caso del Diputado Electo (que tus compañeros no dejaron asumir) Luis Pati; o aceptando tu candidatura presidencial a dedo (por parte de tu marido) sin elecciones internas, luego adelantando seis meses las elecciones y para colmo de males poniendo en las listas “candidatos testimoniales” (que figuran en las boletas, ¡pero que admiten que de ser electos no asumirán los cargos!).
Tampoco te gustó nunca el Federalismo, como marca la Constitución que juraste cumplir y hacer cumplir. No te importa explotar a otros argentinos con tal de que te den el dinero (La Caja) para poder doblegar o pagar voluntades de Gobernadores, Diputados, Senadores, Intendentes, Prensa, piketeros… y amigos.
Y mucho menos te gustó jamás la República –es decir: la división de poderes, el control y la transparencia– que te limita el poder de Reina del que gozás con el expresidente en funciones impunemente (por ahora) y con el que corrompés a los que vos misma llamaste “mafia” del conurbano, ¿te acordás? Son los mismos viejos delincuentes que llevaste en tu misma boleta hace un par de domingos… ¿En serio no te acordás?
Pero dejando de lado los aspectos institucionales y políticos (que hay para llenar otro blog) y yendo a lo tecnológico (que tampoco está tan desligado de lo anterior como pudiera parecer) sabemos por el Canon Digital, el Impuestazo TeKnológico y la Agenda Digital Argentina (sobre lo que vengo publicando y volveré a escribir apenas te diga un par de cosas) que la Libertad no te interesa en lo más mínimo.
No te interesa la libertad económica, ni política, ni tampoco la libertad de prensa que a vos y tu marido les gusta manipular para sostener sus mentiras, empezando por los U$S 500.000.000 pertenecientes al pueblo de la Provincia de Santa Cruz que vos y tu marido se llevaron fuera del país (¡delincuentes!) cuando ayudaron al innombrable expresidente riojano a privatizar YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) y nunca más volvimos a ver. Mentiras que continúan aún hoy con la adulteración de las cifras oficiales de crecimiento, de inflación, de pobreza e indigencia, las de desocupación, las de inseguridad, recientemente las de tu derrota electoral y ahora las de salud. Lo que por cierto, son delitos.
Me eximo de más datos porque ya es sabido por casi todos –desde compatriotas que este 28 de junio no te apoyaron con su voto, a extranjeros que te conocen de sobra– y son temas que volveré a tratar.
¡Te conozco, Cristina! ¡Y las imágenes no están “photoshopeadas”! ¿O no sos vos la que aparece en las fotos?

Acá estás de la mano con el exgolpista Hugo Chávez, actual mandamás de Venezuela, quien sueña con eternizarse en el poder. ¿Te acordás de las valijas con dinero que te mandaba con Antonini Wilson?

Acá estás con el dictador (desde 1979) de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema. El primero que recibiste como Presidente.

Y acá estás con un dictador ya hecho y derecho (con perdón de la palabra) Fidel Castro, que lleva medio siglo en el poder oprimiendo al pueblo cubano. ¡Vergüenza debiera darte! Cierto que no tenés...
Incluso este último se dio el lujo de venir a la Argentina, de que se transmita su discurso por el canal del Estado (que no es del Gobierno, ni mucho menos tuyo) y que encima de todo, lo diera desde las mismísimas escalinatas de la Facultad de Derecho. ¡Habrase visto tamaña barbaridad!
Vergüenza ajena e indignación siento al ver que un Presidente de mi país apoya una dictadura. Qué, ¿las dictaduras de izquierda no son malas? ¿Los cubanos no tienen derechos humanos? ¡Derechos Humanos! ¡Y después venís a hablar de Derechos Humanos! ¡Caradura!
Nunca te importaron los derechos humanos, como lo demostrás con nuestros indígenas, con nuestros policías o con el personal de las Fuerzas Armadas que luchó contra la guerrilla apátrida ya en los ‘60 (mucho antes del 24-03-1976), contra esos de tu misma ideología que hoy llamaríamos terroristas, y que nuestras Fuerzas de Seguridad combatieron durante la presidencia democrática de Isabel Martínez de Perón, cuando los “muchachos idealistas” con los que seguís simpatizando mataban civiles inocentes todos los días. Sí, ya sé que hubo excesos de ambos lados. No soy yo quien lo niega permanentemente. El punto es que a vos sólo te importan los derechos de los que piensan igual que vos, no los derechos humanos.
Nunca te importaron los derechos humanos, como lo demostraste cuando no te importó que una asidua concurrente de la Casa Rosada –Hebe de Bonafini, esa misma Madre de Plaza de Mayo que emite cheques sin fondos y recibe del Estado subsidios para su “Universidad” y la construcción de viviendas– se ufanara de la masacre producida en las Torres Gemelas, donde dicho sea de paso, nada tuvieron que ver los musulmanes.
Y para qué hablar de los derechos humanos de todas las miles de víctimas de la delincuencia de nuestros días. Ya sabemos que para vos y tus seguidores los únicos que tienen derechos humanos son los delincuentes… Las víctimas y los policías, no.
Te la hago corta: Dejá de hacer papelones… Volvé a la Argentina que acá también te vas a sentir en honduras… ¡Hipócrita!
Lectura complementaria:
- La Presidente va a donde no la necesitan
- Idiotas contra hipócritas
- Críticas a la OEA por su inacción ante los atropellos de Chávez























