Versión digital de “Libertad o barbarie”

Quema de libros

Ponemos libros en las manos de nuestros chicos o…

¿De qué sirve el progreso si no podemos usarlo?

¿Qué se celebra en el día mundial de la propiedad intelectual? Por Federico Heinz y Beatriz Busaniche.

Qué Coscia bárbara…

Coscia: “El Gobierno tiene soberanía cultural para decidir qué libros se deben editar” – Política – Perfil.com.

PD: Estos son los que nos gobiernan… ¡Y éste es el Secretario de Cultura! ¡¡¡Nos tapó el agua!!!

Art. 14.- Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender. Constitución Nacional

LIBROS para descargar

Tres páginas llenas de interesantes libros para descargar (de temática variada, pero por lo general alternativa) con portadas e índices para ver antes de descargar. Algunos están en inglés y otros muchos en castellano:

L I B R O S 1 « CONCIENCIA NOOSFERA.

¿Dónde descargar libros?

Llega la época de desenchufarse un poco de los cables (que para eso está el WiFi) y tirarse en la cama, sofá, cama paraguaya o lo que haya… y leerse unos cuantos libros. Si no tenés de papel, buenos son los electrónicos.

Chequeá esta lista que hace 120 % Linux.

No vi en la lista a DeltaLibros (“los mejores libros en descarga directa”). Suscribite al feed o hacete seguidor de alguna red social para enterarte de las últimas publicaciones, y de paso, compartís…

Meté un par de libros (pdf, etc.) en tu smartphone o eBook Reader. Nunca se sabe cuándo uno va a quedar atascado en el tránsito o haciendo fila en algún lado… y leyendo se pasa mejor. :-)

Cómo mienten los medios

Las industrias del cine, la música y el libro se empeñan en engañarnos, mintiendo a diestra y siniestra. Temen desaparecer. No es que vayan a desaparecer sus productos, que están más vivos que nunca, sino que van a desaparecer ellos, por efecto de la competencia que ha sabido adaptarse a las nuevas tecnologías.

Es que hay señores que no quieren cambiar sus modelos de negocio –porque podrían copiar a Amazon y Apple (iTunes)– y pretenden que el Estado los subsidie, mientras persiguen a sus clientes con la ley en una mano y el garrote en la otra, peleando una causa perdida. Pretender que te compren libros de papel las mismas personas a las que perseguís legalmente –aunque injustamente– por descargarse un libro digital es de locos.

Pero como tienen dinero y son dueños de muchos medios masivos de comunicación, nos mienten descaradamente –para intentar prolongar la agonía en la que se encuentran sus negocios– como podés ver en estos dos excelentes artículos:

Recomendados

Monopolios de la cultura impresa

La Presidente de la Nación y su séquito de incondicionales dicen estar en contra de los monopolios… a menos que sea el propio, claro. Pero como no los veo muy cercanos al ámbito de los libros (no leen la Constitución y a veces ni las leyes que votan, como la de miedos medios) me atrevo a sugerir que luego de democratizar:

  • la televisación del fútbol
  • los medios audiovisuales
  • y probablemente la producción de papel para diarios y revistas

¿por qué no apuntar los cañones democratizar la industria editorial, y de paso darle un espaldarazo a la Educación y a los bolsillos de profesores y estudiantes?

(Señor alcahuete: ¡Sí, usted, ñoqui! Aproveche esta oportunidad –tranquilícese, no tiene que leer mucho– de hacer quedar bien a su jefa. Hasta podría citar a Sarmiento y todo.)

El monopolio editorial en este país ya es asfixiante. Quien lo dude, que consulte los casos del profesor Horacio Potel y de BiblioFyL, que fueron obligados a quemar sus libros digitales, cerrar y enfrentar procesos judiciales.

Mapa jurídico de un conflicto: Propiedad Intelectual y Derecho a la Cultura

Por eso insisto: ¿para cuándo, Señora Presidente, democratizará la educación, el arte y el entretenimiento terminando decisiva y rápidamente con el monopolio de la cultura impresa?