¿Te descargarías un auto?

Physibles: quédate con esta palabra » El Blog de Enrique Dans

Argumento de la industria cultural: “Tú no te descargarías un auto”.

Internauta (persona común): ¡Andate a la mierda!
Si pudiera lo haría.

Parece que la industria cultural (la que vende contenidos en redondelitos de plástico o en papel) no capta el cambio de época. Pretende censurar toda la Red y vigilar a cada ciudadano (con ayuda de los gobiernos, que han estado prontos a levantar la mano y aprobar leyes contrarias al sentido común, claro) y restringir la cultura y la circulación de la información en general para mantener su control, su poder, sus ventas… ¿Qué pasará cuando estas impresoras 3D se empiecen a vender como las grabadoras de CD y luego de DVD de hace unos años? Acá tenés otras reflexiones y datos:

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No financies a la industria que te insulta

El poder del usuario está en cada una de sus compras.

El poder del usuario está en cada una de sus compras.

Las últimas noticias en cuanto a P2P son contradictorias, especialmente en Francia, donde un día dan vía libre a la Ley Sarkozy y una semana después la tumban… ¿Crees que se aprobará o tumbará definitivamente algo pronto?

Durará mucho, porque algunos defienden su negocio, su modo de vida, su derecho a sostener un modelo de negocio imposible en el mundo digital y, sobre todo, su derecho a tener más derechos que los demás. Lo importante es tener cien por cien claras las cosas: ni haces nada malo cuando descargas algo de la Red, ni dañas a ningún creador, ni se va a acabar la creación artística, ni eres un pirata, ni un listillo, ni nada de eso.

Descárgate lo que quieras descargarte y compra lo que quieras comprar, pero ten en cuenta que por ahora, cuando compres, estarás financiando a una industria que te insulta, te desprecia y no contribuye apenas al sostenimiento del proceso creativo.

Leé la entrevista completa a Enrique Dans en Tinta Digital.

Para leer los artículos de Enrique Dans, pasá por su sitio web.

También te recomiendo leer este artículo de Jorge Cortell, por si te quedaba alguna duda sobre el tema “piratería”:

Nuevo estudio de Harvard: P2P NO elimina el incentivo a la creación, AL CONTRARIO

Pandemia de P2P

Compartir es bueno. Y hoy se hace vía P2P.

Compartir es bueno. Y hoy se hace vía P2P.

En el quinto programa de Rebeldes Stereotipos, en su primera media hora, me encontré con dos cosas interesantes (en realidad hay más, pero en lugar de leerlas aquí, mejor andá y escuchalas allá). :-)

Una de ellas es que Hermeto Pascoal (gran músico brasileño a quien no conocía más que por la mención de mi amigo Juani y ahora conozco gracias a la Wikipedia) ha liberado la totalidad de su música. Más sobre eso en RedPanal.org .

La otra, es una reflexión en torno al proceso penal que están afrontando los muchachos de The Pirate Bay en Suecia a manos de los grandes estudios de música y películas, aunque ellos no estén hospedando ningún archivo en sus servidores, sino simplemente enlaces, tal como hacen Google y otros millones de internautas como yo.

El audio (mp3) de ambas noticias lo podés descargar aquí.

Y otras cosas me cruzaron por la cabeza. Como el virus de la “influenza P”. No, no es ese que estás pensando. No viene de los cerdos. Se copia y recorre el mundo por las intangibles y omnipresentes redes telemáticas, verdaderas arterias del siglo XXI que llevan oxígeno vital a toda la sociedad del conocimiento. Y una vez que te picó el bichito P2P, nunca más dejarás de manifestar los síntomas: la fiebre de compartir 25 horas al día. ;-)

Persecuciones

Como sabés, las malditas empresas esclavizadoras de la cultura grandes discográficas y cinematográficas (entre otras) continúan persiguiendo a los internautas que compartimos cosas mediante redes P2P, con eMule, Ares, Frostwire, KaZaA, BitTorrent, Wuala, y toooodos los demás programas. :-)

Explotadores y Asaltantes

Personalmente –como diría el recientemente fallecido ex-Presidente Alfonsín– estoy absolutamente persuadido de que estas empresas explotan a los autores, músicos y cantantes, a la vez que asaltan con los precios a los consumidores. Las mafias entidades de gestión de los malditos derechos de autor también se han pasado de la raya y ya no están favoreciendo la creatividad y la cultura.

Los que tienen patentes también se han abusado y hoy no podemos defendernos de una pandemia de gripe sin pagar costosas patentes, en vez de poder fabricar los medicamentos lo más barato posible.

¿Cuándo se detendrá esta locura del derecho desmedido e inmoral de unos pocos, que quieren todavía más dinero, por sobre el interés general de 6.000 millones de personas que tienen poco o sobreviven con nada?

Y no sólo en Medicina se otorgan patentes ridículas que atentan contra los derechos humanos: también en la Informática, que es inherente a nuestro modo de vida del siglo XXI y la tan cacareada por los políticos “Sociedad de la Información”. Pues vayan enterándose, señores: hoy casi todo es información y es suscetible de digitalizarse… y compartirse.

¿Cómo podremos desarrollarnos como sociedad o crear cosas nuevas si tenemos que poner más esfuerzos, tiempo y dinero en abogados que en solucionar los problemas que nos tienen contra las cuerdas?

Pirañas se comen Tiburones

Por lo pronto, y mal que les pese a algunos, compartir es bueno y ahora se hace rápido y fácil a través de las redes, mediante computadoras. Estos tiburones del copyright y las patentes tendrán que adaptar su modelo de negocio al siglo XXI o las pirañas de la Internet (y la sociedad off-line) se los comerán vivos.

Iniciativas como la del canon digital son ridículas e insultantes, y los internautas (que también somos consumidores) NO las vamos a tolerar. Ni que hablar del impuesto teKnológico que nos tienen preparados a los argentinos y nos querrán imponer la banda de los Kirchner en cuanto pasemos las tramposas elecciones legislativas del 28 de junio.

La misma persecución que hacen en Suecia contra los de La Bahía Pirata y en España contra Pablo Soto la llevan adelante en Argentina… ¡contra un profesor de Filosofía! Y lo querrán hacer contra todo aquél que comparta (aunque haya comprado el CD, o el libro ya no se edite más) y querrán que se pague cada vez que leamos o reproduzcamos un contenido. Los malditos querrán que se pague por lector y no por libro. Y tratarán de que sea ilegal compartir. Así de tontos y avariciosos son.

Pues les tengo noticias: compartir es natural, es humano, es moral y es incentivado por todas las religiones, pero fundamentalmente, es algo que nos conviene a todos. ¿Realmente creen que podrán contra eso?

Promesa

¿Quieren perseguirnos a todos? Bien. Les voy a hacer una promesa: mientras sigan persiguiendo a quienes comparten, no voy a alquilar ni una sola película más en DVD, no voy a comprar más ningún CD de música ni mp3, ni voy a ir a ningún recital y tampoco voy a comprar más libros o revistas en papel. Es la hora de los usuarios, no de los monopolios multimediales.

No nos pongan más zonas, filtros, trabas ni DRMs (¡si hasta Apple aprendió y gana plata!). No jodan más, señores, o se meterán en más problemas. Compartir es bueno, el canon es malo. Talar árboles para hacer libros (cuando tenemos Internet y pantallas portátiles) es aún peor. Ya tienen el agua en la cintura. Es hora de que surfeen la ola con nosotros, los internautas que compartimos vía P2P (¡y que también compramos sus productos, servicios, tickets y merchandising, reverendísimos idiotas!) o se los tragarán las agitadas aguas internáuticas más rápido que al Titanic.

El futuro es abierto (para todos) o no será naaaada bueno (para nadie).

Compartir es bueno, el canon es malo

Gracias a www.bahiapirata.org . Clic en la imagen para ir.

Gracias a http://www.bahiapirata.org . Clic en la imagen para ir.

Todos saben que existen en Internet las “redes para compartir archivos”, “redes de intercambio de archivos” o “redes P2P” (Peer To Peer, Par A Par), como BitTorrent y eDonkey2000, y que se acceden usando decenas de “clientes P2P” (el programa que utiliza el usuario) como por ejemplo: Vuze, Deluge, FrostWire, aMule… Todos son para GNU/Linux, pero los hay también para Windows y Mac OS.

Lo que noto es que la gente común, por lo general desinformada sobre los temas tecnológicos (y usada en su buena fe por la publicidad engañosa de quienes exprimen a los artistas al igual que a los consumidores) tiende a creer que está haciendo algo malo al compartir archivos.

Las redes P2P son calles digitales

Dejemos aclarada una cosa desde el vamos: Las redes P2P no deben ser ilegales, como no pueden ser ilegales las calles.

Hay gente imprudente, gente que maneja dormida o habiendo bebido, y se producen unas 20 muertes al día (en Argentina) y sin mencionar los heridos y daños materiales en accidentes de tránsito. Por supuesto que también los delincuentes usan automóviles y van por las calles. Y no por eso se hacen ilegales las calles o los vehículos.

Del mismo modo, por las redes P2P circulan archivos de todo tipo, con copyright y con copyleft, gratuitos y de pago, privativos y libres, hechos por empresas pero también por simples usuarios como vos y yo que queremos compartir nuestras fotos, videos, podcasts, distribuciones de GNU/Linux, música, libros, manuales, tutoriales, programas informáticos, conversaciones voIP, transmisiones en tiempo real, etc., que en algunos países puede ser ilegal, pero en otros todavía no (en este caso, la ineptitud de nuestros representantes y la inactividad del Congreso nos beneficia).

¿Prohibir a todos o que cambien algunos?

Prohibir las redes P2P sería un error de grandes proporciones y un duro golpe para la cultura, ya que en estos días, buena parte de ella se sube y distribuye por estas autopistas digitales.

Por si los empresaurios y los que dicen representar al pueblo no se han dado cuenta todavía, no es posible detener el tsunami cultural que se monta en esta tecnología. Si se prohibe esta tecnología, en un parpadeo surgirá otra.

Como lo anticipó el matrimonio prospectivista de los Toffler en su best seller “La Tercera Ola”, en esta era de comunicaciones globales los consumidores nos volvemos también productores, dando origen a los que llamaron: “prosumidores“. Las redes informáticas son vitales, y las P2P, que permiten compartir el costo de almacenamiento y ancho de banda entre todos, además de acelerar las descargas) son imprescindibles. Nacieron por necesidad. Necesidad de intercambiar bienes culturales, sin intercambiar un solo centavo.

No importa cuánto traten de destruir, filtrar o envenenar las redes P2P: la cultura quiere ser libre y la libertad (que es más vieja y más sabia que los políticos que supimos conseguir) le abrirá caminos impensados. Los contenidos culturales, cualquiera que sean, se filtrarán bit por bit por todas partes hasta que finalmente la represión represa explote en mil pedazos y cada usuario en la Red (en el mundo) pueda compartir lo que desee, tal como comparte hoy un disco de música o un libro con un amigo o vecino, sólo que cada vez más lo hará por medios informáticos, con vecinos de la misma comunidad pero en este caso cibernética, y con amigos que tal vez estén en el piso de arriba, a la vuelta de la esquina o al otro lado del océano.

Compartir cultura o conocimientos mediante redes informáticas (en cualquiera de sus múltiples formas y formatos) es una manera no sólo eficaz sino eficiente de hacerlo. A donde llegue Internet llegará la cultura (entendida en su acepción antropológica, en el sentido de todo aquello que hace el hombre) a un costo muy bajo.

Compartir la carga (tiempo, ancho de banda, almacenamiento y costos) de las descargas entre pares, ayudando quienes efectuaron la descarga primero a quienes la realizan en segundo lugar es la manera más eficiente (en contraposición a tener los archivos en un solo servidor central) segura (por redundancia y porque no se puede bloquear como le pasó a Napster) y hasta es justa. También se puede ver a simple vista que las redes P2P fomentan la solidaridad y el trabajo en equipo.

Por tales razones técnicas, prácticas, sociales y económicas es que la gente (y muchas empresas) las usan. Las organizaciones sociales preocupadas por el bien común deberían ser los primeros en el frente de batalla contra la prohibición de la tecnología P2P y contra el canon digital y otros abusos como los derechos de comercialización (que no “derechos de autor”). Parece que en Francia no opinan lo mismo y prefieren perseguir, controlar y censurar a la gente en beneficio de la industria. No me extraña que a Sarkozy lo estén amenazando de muerte constantemente.

También el robo canon es perjudicial

El impresentable Morgado.

El impresentable Morgado. Hacé clic en la imagen y leé lo que dice.

Tanto prohibir las redes P2P como implantar un canon digital es inmoral. Favorece a ciertos intereses económicos que tratarán de comprar a políticos como el impresentable diputado nacional por Buenos Aires Claudio Morgado (ahora que lo rajaron de Radio Nacional, donde cobraba $ 15.000 más) y perjudica a todo el resto de la sociedad, con más impuestos, costos y atraso tanto tecnológico como cultural.

Pero más las quieren prohibir, más la gente común (con sentido común) las quiere usar. Más tratan de hacerle mala publicidad, más gente se interesa, se informa, se da cuenta del engaño y aprende a usarlas y sacarle provecho para beneficiarse a sí misma y a otros que también comparten.

A la tremenda utilidad que tienen las redes para compartir archivos habría que agregar una verdad de perogrullo: Compartir NO es delito (¿cómo podría serlo?) por más que así lo quieran presentar las discográficas, empresas de Hollywood, asociaciones representantes de los mal llamados “derechos de autor” y otras de similar calaña. Ellos son los verdaderos delincuentes que explotan a los artistas y se atribuyen ser los dueños de la cultura, de la que generan los artistas y de toda la otra que generamos nosotros, incluyendo otros artistas que no están asociados. Tarde o temprano tendrán que adaptar su modelo de negocio a la era de las comunicaciones digitales (como hizo Apple con la música que vende por iTunes) o morir como los dinosaurios.

Morgado no es un dinosaurio, sino un idiota útil que se presenta en la blogosfera con un proyecto de otros (a quienes nunca nombra) como vocero, con un globo de ensayo. ¿Puede ser tan torpe? ¿Se deja usar o cobró algo? Si es honesto (cosa que me cuesta creer) ¿por qué no lee un poquito y se informa antes de lanzar una cosa así en público? ¿No tiene asesores o son tan inútiles como él? Ya no está en el canal para niños Cablín, sino en la Cámara de Diputados de la Nación (lo de “Honorable” lo omito a sabiendas).

Esto recién empieza

Habrá que darles batalla para que los daños a la sociedad sean los menos posibles (como está haciendo The Pirate Bay por estos días, cuyo proceso legal finalizará a mediados de abril) porque los muy turros ahora quieren cobrarnos un impuesto o “canon” (como hacen los delincuentes de la SGAE, en España) por cada cosa que sea capaz de almacenar un mp3 o una película, por ejemplo un CD virgen, aunque le pongas las fotos de tus vacaciones o una distribución de GNU/Linux, o una copia de respaldo de tus propios datos.

No importa: te etiquetan de “pirata” igual y tenés que pagarles a ellos. Culpable hasta que se demuestre lo contrario. Negocio redondo. Una coima a algunos legisladores, una contribución a la campaña presidencial y listo. Sancionado, promulgado y Clin Caja. Se cagan en el pueblo, en la educación y en la cultura.

La que muere es cierta industria, no la cultura

Las que se extinguirán son esas empresas que pretenden que nosotros (¡sus potenciales clientes a los que llaman piratas!) nos adaptemos a su modelo de negocio obsoleto. Por el contrario, la cultura seguirá fluyendo por las redes informáticas, cableadas y cada vez más inalámbricas.

Miedo

No hay por qué temerle a las redes para compartir archivos. El P2P no matará a la música ni al cine, como no lo hizo la radio, el casete, el videocasete, el CD, ni el DVD ni el Home Theatre, como la fotocopia y la impresora doméstica no mataron al libro.

Claro que morirán algunos puestos de trabajo pero nacerán otros, como pasó con la industria del hielo y las heladeras (ver en Vía Libre: ¿Para qué sirven las discográficas y las gestoras colectivas?).

Son miedos que tratan de meternos en la cabeza los que quieren seguir llenándose los bolsillos a costa nuestra y de los artistas que dicen defender, mantenernos en el atraso tecnológico y cultural.

Habría que hacer un estudio de quiénes son los que verdaderamente están en contra de la cultura y de que se eduque al pueblo…

Tomá conciencia. Tomá partido y hacete oír. En el largo plazo no pueden ganar, pero en el camino pueden hacer mucho daño…

Informate en defensa propia:

Cinco argumentos contra el canon digital en argentina

http://noalcanon.org

www.todoscontraelcanon.com (España)

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