Argentinología I

Esto es para argentinos y los que en Argentina vivimos…

Nota: No puedo confirmar que sean palabras de Julián Marías, ni afirmo que lo que sigue sea ciento por ciento así… (tal vez pudo ser) pero me inclino a pensar que algo de esto debemos tener… 🙂

De cualquier modo, esto sirve (o debería servir) a los argentinos para reflexionar… y al que le quepa el sayo, que se lo ponga.

Resto del mundo: ya saben que los argentinos, como sociedad, somos un poquito… “especiales”. 🙂

Eva Perón, Carlos Gardel, el Che Guevara y Diego Maradona, cuatro mitos de la cultura popular argentina desarmados por Sebreli.

Eva Perón, Carlos Gardel, el Che Guevara y Diego Maradona, cuatro mitos de la cultura popular argentina desarmados por Sebreli.

Dicen que una vez alguien le pidió al filósofo español Julián Marías, muy conocedor del pueblo argentino y sus costumbres –y con un gran cariño por nosotros– que hablara de los argentinos, pero desprovisto de toda pasión…

Y esto fue lo que dijo:

“Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros. No intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad.

Los argentinos beben en una misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto –el tango– y se ríen de la música de otro; toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas. Ellos mismos no se conocen.

Creen en la interpretación de los sueños, en Freud y el Horóscopo Chino, visitan al médico y también al curandero, todo al mismo tiempo.

Tratan a Dios como “El Barba” y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden un Tedeum en la Catedral. No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones.

¡No discutáis con ellos jamás! ¡Los argentinos nacen con sabiduría! ¡Saben y opinan de todo! En una mesa de café y en programas de periodistas/políticos arreglan todo.

Cuando los argentinos viajan, todo lo comparan con Buenos Aires. Hermanos, ellos son “El Pueblo Elegido”… por ellos mismos.

Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia. En grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento.

Cada uno es un genio y los genios no se llevan bien entre ellos; por eso es fácil reunirlos, pero unirlos… imposible.

Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otros argentinos.

No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura.

Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones.

Cuando discuten no dicen: “no estoy de acuerdo”, sino: “usted está absolutamente equivocado”.

Aman tanto la contradicción que llaman “Bárbara” a una mujer linda; a un erudito lo bautizan “Bestia”, a un mero futbolista “Genio” y cuando manifiestan extrema amistad te califican de “Boludo”. Y si el afecto y confianza es mucho más grande, eres un “Hijo de Puta”.

Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente “Sí”, sino “Cómo No”.

Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO…
Cuando alguien les agradece, dicen: “NO, de nada” o “NO”… con una sonrisa.

Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema.

Cualquier argentino dirá que sabe cómo se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América Latina, disminuir el hambre de África y enseñar economía en EEUU.

Los argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de sueldos le llaman… “Rebalanceo de Ingresos”, a un incremento de impuestos… “Modificación de la Base Imponible” y a una simple devaluación… Una “Variación Brusca del Tipo de Cambio”.

Un Plan Económico es siempre… “Un Plan de Ajuste” y a una Operación Financiera de Especulación la denominan… “Bicicleta”.

Viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de sí mismos y la realidad.

Tienen un altísimo número de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la última terapia.

Tienen un tremendo súper ego, pero no se lo mencionen porque se desestabilizan y entran en crisis.

Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a sí mismos como liberados.

Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes.

Son racistas al punto de hablar de… “Negros o Judíos de mierda” o “cabecitas Negras”.

LOS ARGENTINOS SON ITALIANOS QUE HABLAN EN ESPAÑOL.
PRETENDEN SUELDOS NORTEAMERICANOS Y VIVIR COMO INGLESES.
DICEN DISCURSOS FRANCESES Y VOTAN COMO SENEGALESES.
PIENSAN COMO ZURDOS Y VIVEN COMO BURGUESES.
ALABAN EL EMPRENDIMIENTO CANADIENSE Y TIENEN UNA ORGANIZACIÓN BOLIVIANA.
ADMIRAN EL ORDEN SUIZO Y PRACTICAN UN DESORDEN TUNECINO.

Son Un Misterio…”

A propósito de todo esto, el pasado agosto el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner eligió cuatro figuras que representarían a los argentinos en la Feria del Libro en Francfort. Curiosamente, ninguno era escritor… ¡plop! 🙂

En fin, resulta que el ensayista Juan José Sebreli tenía escrito un libro donde se oponía a los mitos y analizaba los mismos cuatro personajes: Carlos Gardel, Eva Perón, Ernesto “Che” Guevara y Diego Maradona. En esta entrevista de La Nación Sebreli cuenta sobre estos mitos y comenta el papelón del Gobierno.

Si quieren un poco más, Luciano Tourn leyó el libro y lo comenta lindo en su blog (de donde saqué la ilustración): La vida después del MIT, por un esporzo cualquiera!

Anuncios

3 pensamientos en “Argentinología I

  1. Pingback: Argentinología I « m o m e c e s

    • Si leíste la segunda parte, te habrás dado cuenta de que tan malos no somos. O, mejor dicho, que podemos ser muy malos o muy buenos, casi a la vez, y como dice la canción: todo con la misma facilidad. La vacuna para nuestra parte mala, a mi modo de ver, sería vacunarnos contra la indiferencia.

      Una forma de empezar sería votando a gente honesta aunque no sean muy conocida, en lugar de votar a los corruptos de siempre que ya conocemos de sobra. Los argentinos no vamos a prosperar nunca con políticos corruptos.

      El crecimiento interior, individual, es necesario también, pero creo que no puede ir por un carril separado del destino del resto de nuestros compatriotas. No podemos quedarnos en casa rezando o recitando mantrams, o reenviando correos… La buena gente, que es el recurso más valioso de que cualquier país, tiene que exteriorizar su pensamiento en forma de hechos. No podemos recluirnos, desentendernos, y dejar que esta cleptocracia (el gobierno de los ladrones) arrase con todo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s